Las exportaciones de petróleo de Venezuela sufrieron una caída del 10 % en julio, debido a la paralización parcial de envíos por parte de empresas extranjeras que esperaban autorizaciones del gobierno de Estados Unidos para continuar sus operaciones. Según documentos de PDVSA y datos de monitoreo de buques, el país exportó 727 000 barriles diarios el mes pasado, una cifra menor en comparación con los 807 000 barriles diarios exportados en junio. Esta situación ocurre en un contexto de incertidumbre regulatoria tras la reimposición de sanciones petroleras por parte de Washington en abril.
Entre los socios que redujeron sus operaciones está Maurel & Prom, que detuvo momentáneamente sus exportaciones desde la región del Orinoco. La empresa espera una licencia individual que le permita continuar cargando crudo. A su vez, la india Reliance Industries también se ha mantenido a la espera de un permiso para reanudar los intercambios de crudo por diésel con la estatal venezolana PDVSA. De todas las empresas extranjeras involucradas, solo Chevron logró recibir a finales de julio una licencia renovada que le permitirá continuar operando en Venezuela, aunque de forma más limitada.
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Por ahora, Chevron está evaluando sus próximos cargamentos de crudo venezolano. La compañía ha sido uno de los pocos socios que mantuvo cierta continuidad operativa durante las sanciones, gracias a acuerdos que permiten compensar deudas con PDVSA mediante petróleo. Aunque su nuevo permiso es más restrictivo que el anterior, Chevron contempla nuevos despachos hacia sus refinerías en Estados Unidos. Se espera que estos cargamentos se procesen en la costa del Golfo, como parte de una estrategia para mantener la diversificación de suministros.
Mientras tanto, China se ha mantenido como el principal destino del crudo venezolano, representando el 95 % del total exportado en julio. El petróleo se despachó a través de intermediarios registrados en Malasia. Además, Venezuela continuó enviando petróleo y combustibles refinados a Cuba, con un promedio de 31 000 barriles diarios durante el mes. Esta dinámica refleja el interés de Caracas en sostener alianzas políticas estratégicas a pesar de los desafíos operativos. Las perspectivas para agosto dependerán en gran medida del ritmo con el que Washington apruebe nuevas licencias individuales para los socios comerciales de PDVSA.


































