Una ola de robos está afectando a California, pero el objetivo no son joyas ni electrónicos, sino unos codiciados muñecos de colección. La “fiebre” por los muñecos Labubu, popularizados por celebridades y las redes sociales, se ha vuelto tan intensa que ha desatado una serie de robos en tiendas y almacenes.
La policía del Condado de San Bernardino anunció este lunes la recuperación de aproximadamente $30,000 dólares en muñecos Labubu robados, que fueron encontrados en una vivienda en Upland, listos para ser revendidos. Este éxito policial contrasta con un robo ocurrido la semana pasada en el Condado de Los Ángeles, donde la tienda de coleccionables One Stop Sales fue saqueada, perdiendo cerca de $7,000 dólares en mercancía.
Estos muñecos, creados por el artista de Hong Kong Kasing Lung, pertenecen al creciente mercado del “art toy”. Su éxito se debe en gran parte al modelo de negocio de la empresa china Pop Mart, que los vende en “cajas sorpresa”. Los coleccionistas compran la caja sin saber qué figura de la serie contiene, lo que crea una adictiva “cacería” para completar la colección o encontrar una figura secreta y rara.
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Este modelo de negocio alimenta un lucrativo mercado de reventa, donde las figuras raras pueden alcanzar cientos de dólares. La demanda se disparó exponencialmente cuando celebridades como Rihanna y Lisa de Blackpink fueron vistas usando los muñecos como accesorios de moda, convirtiéndolos en un símbolo de estatus. Esta tormenta perfecta de arte, marketing adictivo y validación de celebridades ha transformado a estas figuras en objetivos de alto valor para los ladrones, demostrando cómo una tendencia viral puede desbordarse hacia el mundo del crimen.


































