El uso de inteligencia artificial (IA) en la documentación clínica está demostrando ser una herramienta poderosa para combatir el agotamiento profesional entre los médicos estadounidenses. Un estudio reciente, publicado en la revista JAMA Network Open, encontró que la implementación de esta tecnología puede reducir el burnout y mejorar significativamente el bienestar de los profesionales de la salud.
La investigación, liderada por la Dra. Rebecca Mishuris, del Mass General Brigham, se centró en los sistemas de IA de documentación ambiental. Estas herramientas registran las interacciones entre médico y paciente para generar notas clínicas de manera automática, permitiendo a los profesionales concentrarse en la consulta. Para el estudio, se reclutó a más de 1,400 médicos de hospitales en Massachusetts y Atlanta para evaluar el impacto de la tecnología en su rutina diaria.
A lo largo de casi tres meses, los médicos que utilizaron la herramienta reportaron una disminución de hasta el 21% en las tasas de agotamiento y un aumento del 30% en su sensación de bienestar. La capacidad de los sistemas para liberar a los médicos de la tediosa tarea administrativa resultó ser un factor clave en este cambio, lo que llevó a la Dra. Mishuris a afirmar que “esta increíble reducción del agotamiento realmente está devolviendo la alegría a la medicina”.
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Sin embargo, el entusiasmo no fue unánime. Varios médicos expresaron reservas, señalando que el sistema no se adapta bien a las necesidades de cada especialidad. Un neumólogo comentó que, en su caso, la documentación le tomaba más tiempo con la herramienta, mientras que un internista manifestó que “todavía no estoy listo para entregar mi documentación a la IA”. Algunos profesionales también reportaron dificultades para que el sistema registrara aspectos específicos de su práctica.
La Dra. Mishuris reconoció que “esta tecnología no será beneficiosa para todos”, ya que su efectividad depende del flujo de trabajo y las preferencias personales de cada profesional. Los autores del estudio también advirtieron sobre un posible sesgo en los resultados, dada la baja tasa de respuesta entre los participantes. No obstante, la investigación concluye que la IA tiene el potencial de abordar una necesidad urgente en el ámbito médico, que es la reducción del agotamiento para que los profesionales puedan concentrarse en el aspecto humano de la atención.


































