El Texas Capitol se despide de una de sus más leales guardianas. La perra K-9 Sasha, una labradora de color amarillo, se ha retirado oficialmente de su servicio tras seis años de dedicación a la protección del edificio. Con casi nueve años, Sasha ha sido una presencia constante en la seguridad del capitolio, utilizando su agudo sentido del olfato para detectar explosivos y garantizar la seguridad de los funcionarios y el público.
El Texas Department of Public Safety (TxDPS) anunció el retiro de la canina a través de una publicación en X, elogiando su impecable historial de servicio y su naturaleza incansable. “Más allá de su increíble olfato para la detección, Sasha ha sido una compañera leal, una presencia confiable y una amada miembro de la familia TxDPS”, se lee en el comunicado oficial. El departamento extendió su agradecimiento a la perra por sus “años de servicio y dedicación para proteger y servir a Texas”.
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El retiro de los perros de servicio como Sasha marca el final de una carrera que exige un entrenamiento riguroso y una disciplina excepcional. Estos animales, a menudo entrenados desde cachorros, pasan por un proceso de aprendizaje intensivo para desarrollar sus habilidades de detección, convirtiéndose en un activo invaluable para las fuerzas de seguridad. Su labor, a menudo detrás de cámaras, es fundamental para prevenir amenazas y mantener la seguridad en lugares de alto perfil.
Afortunadamente, el retiro de Sasha no la alejará por completo de quienes la aman. Según el TxDPS, pasará su jubilación con su primera adiestradora, Linda. Este tipo de desenlace es común y muy apreciado en el mundo de los perros de servicio, ya que la fuerte conexión que se forma entre el animal y su compañero humano a lo largo de los años de servicio continúa en su vida personal. Con su labor cumplida, Sasha podrá disfrutar ahora de un merecido descanso, lleno de juegos y la compañía de su familia.


































