Oklahoma implementará un examen para docentes provenientes de Nueva York y California. Según Ryan Walters, superintendente del estado, esta medida busca proteger las aulas de la “ideología izquierdista radical”. El examen será administrado por PragerU, una organización conservadora conocida por sus videos políticos. Sin embargo, críticos como Randi Weingarten, presidenta de la Federación Estadounidense de Maestros, lo califican como una “prueba de lealtad MAGA”.
Por otro lado, el contenido de la evaluación ha generado controversia. Las primeras preguntas incluyen temas como las primeras palabras de la Constitución y la importancia de la libertad religiosa. Marissa Streit, directora de PragerU, afirmó que algunas preguntas abordan la “ideología de género”. Jonathan Zimmerman, experto en historia educativa, señaló que esto institucionaliza a PragerU como guardián de futuros maestros. Esto marca un cambio significativo en cómo se evalúa a los docentes.
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Además, líderes educativos critican la medida como un obstáculo para atraer talento. Tina Ellsworth, presidenta del Consejo Nacional de Estudios Sociales, señaló que imponer pruebas ideológicas contradice los principios constitucionales. John Waldron, representante estatal demócrata, lo describió como un acto de adoctrinamiento político. Él mismo podría haber sido afectado al mudarse a Oklahoma como docente en 1999. La escasez de maestros en el estado agrava aún más el problema.
Esta decisión refleja tensiones políticas en la educación pública. Mientras Walters defiende la medida como protección ideológica, críticos ven un ataque a la autonomía docente. En un estado con pocos recursos educativos, la prueba podría alejar a posibles profesores. Este caso plantea preguntas sobre la neutralidad en el sistema educativo y el papel de la política en las aulas.