El Kremlin afirmó este lunes que no descarta una reunión entre Vladimir Putin y Volodimir Zelensky, pero dejó claro que antes debe completarse un “trabajo preparatorio” entre expertos. Dmitry Peskov, portavoz del gobierno ruso, explicó que el presidente está abierto a la posibilidad, aunque bajo condiciones específicas. Reiteró que ese trabajo previo aún no ha comenzado.
Asimismo, esta postura refleja declaraciones anteriores de Putin, quien en marzo valoró positivamente una propuesta de alto al fuego hecha por Estados Unidos. El presidente ruso dijo entonces que la idea de una tregua de 30 días era “buena”, pero insistió en la necesidad de discutir detalles. Entre ellos, el cumplimiento de la tregua en una línea de frente que se extiende cientos de kilómetros. Hasta el momento, Moscú no ha aceptado un cese del fuego incondicional, como el que apoya Ucrania.
También puedes leer: Ciberespías localizan niños secuestrados por Rusia
Por otro lado, Putin subrayó el viernes que quiere una paz duradera, pero bajo condiciones que “siguen sin cambios”. Expresó que las negociaciones deben desarrollarse en privado, sin cámaras ni presión política. Durante una reunión con el presidente bielorruso Alexander Lukashenko, Putin recordó las conversaciones de Estambul y elogió su enfoque discreto. Añadió que Rusia puede esperar si Ucrania no está lista para dialogar. Insistió además en que las condiciones rusas incluyen el control de cuatro regiones ucranianas y la renuncia de Kiev a unirse a la OTAN, puntos que Ucrania ha calificado como inaceptables.
Mientras tanto, el Kremlin espera esta semana la visita de Steve Witkoff, enviado del expresidente estadounidense Donald Trump. Se prevé que Witkoff se reúna con Putin entre miércoles o jueves, en un intento por acercar posiciones antes de que Washington evalúe nuevas sanciones contra Moscú. El Kremlin calificó la visita como “importante, sustancial y útil”. En paralelo, Trump confirmó que dos submarinos nucleares estadounidenses fueron desplegados tras una disputa con Dmitry Medvedev. Aunque no dio detalles sobre sus ubicaciones o capacidades, Rusia reaccionó con cautela. Peskov pidió mesura y advirtió sobre los riesgos de usar retórica nuclear en un momento tan delicado.


































