El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, exigió este miércoles la renuncia de Lisa Cook, gobernadora de la Reserva Federal. La petición surge tras acusaciones de Bill Pulte, director de la Agencia Federal de Financiamiento de Vivienda, sobre supuestas irregularidades hipotecarias. Según Pulte, Cook declaró como residencia principal un condominio en Atlanta pese a tener un préstamo similar en Michigan.
Además, Pulte instó a la fiscal general Pam Bondi a investigar el caso. Acto seguido, Trump amplificó las denuncias en sus redes sociales. “¡Cook debe dimitir ya!”, escribió el mandatario en un mensaje. Un funcionario del Departamento de Justicia confirmó a Reuters que la institución seguía el asunto con atención. Por su parte, ni la Fed ni Cook ofrecieron comentarios inmediatos.
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Sin embargo, la polémica se enmarca en la lucha de Trump por ganar influencia en la Reserva Federal. Cook fue designada por el expresidente Joe Biden y ratificada en el Senado. Su mandato, al igual que el de otros dos designados por Biden, se extiende más allá del período de Trump. Esto complica los intentos del presidente de controlar la mayoría en la junta del banco central.
La ofensiva de Trump contra Cook refuerza su histórica presión sobre la Fed y sobre Jerome Powell, actual presidente. Aunque Trump no puede destituir directamente a los gobernadores por diferencias políticas, sí podrá nombrar un nuevo presidente cuando concluya el mandato de Powell en mayo. Hasta entonces, solo cuenta con una vacante disponible, la dejada por Adriana Kugler, para seguir avanzando en su objetivo de reestructurar la institución.


































