Tres estados liderados por gobernadores republicanos anunciaron este sábado el despliegue de cientos de tropas de la Guardia Nacional en Washington, DC. La medida responde a una solicitud directa del presidente Donald Trump, quien ha insistido en retratar a la capital como una ciudad sumida en el crimen y la inseguridad. Según los anuncios, Virginia Occidental enviará entre 300 y 400 efectivos, Carolina del Sur aportará 200, y Ohio desplegará 150 miembros. Sin embargo, los datos del Departamento de Justicia revelan que los delitos violentos en DC están en su nivel más bajo en 30 años.
Por otro lado, la decisión ha generado fuertes críticas. La alcaldesa de DC, Muriel Bowser, tachó la medida de “antiamericana”. En un mensaje en redes sociales, Bowser aseguró que vigilar a civiles con soldados en suelo estadounidense es contrario a los principios democráticos. Además, legisladores demócratas han cuestionado la narrativa de Trump sobre una “emergencia de crimen”. El despliegue ocurre días después de un acuerdo para mantener a la jefa de policía local, Pamela Smith, al frente del departamento de policía. Funcionarios locales intentaban bloquear una toma de control federal del cuerpo policial.
También te interesa leer: Jefe de la DEA será Comisionado de Policia en Washington
Sin embargo, Trump no parece dispuesto a retroceder. El mandatario ha sugerido que podría aplicar medidas similares en otras ciudades controladas por demócratas. Durante las protestas en Los Ángeles en junio, ya había enviado tropas contra la voluntad del gobernador de California. Por su parte, el gobernador de Carolina del Sur, Henry McMaster, advirtió que sus tropas estarán disponibles para responder a emergencias locales si es necesario. Esto ocurre mientras el huracán Erin amenaza la costa este, lo que podría requerir movilización rápida de la Guardia Nacional.
El despliegue plantea preguntas sobre los límites del poder presidencial. Expertos señalan que la Guardia Nacional rara vez se usa para vigilar civiles en territorio estadounidense. Tradicionalmente, su función incluye responder a desastres naturales o conflictos internacionales. Este movimiento refleja la creciente tensión entre el gobierno federal y las autoridades locales lideradas por demócratas. Las próximas semanas serán clave para evaluar cómo evoluciona esta situación.