Un avión de la aerolínea Delta fue retirado de servicio en Austin después de que su tripulación y pasajeros alertaran sobre un daño estructural visible en una de sus alas. La compañía confirmó que el flap del ala izquierda de un Boeing 737 “evidentemente se separó de la aeronave” antes de su aterrizaje. El flap es un dispositivo crucial que se despliega en las alas para aumentar la sustentación del avión a bajas velocidades, siendo fundamental para la seguridad en las fases de despegue y aterrizaje.
El incidente ocurrió en el vuelo 1893, que cubría la ruta desde Orlando, Florida, hasta el Aeropuerto Internacional de Austin-Bergstrom. A bordo viajaban 62 pasajeros y seis miembros de la tripulación. A pesar del desperfecto mecánico en pleno vuelo, los pilotos lograron completar la maniobra y la aeronave tocó tierra sin contratiempos el martes, aproximadamente a las 2:24 p.m.
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Inmediatamente después del aterrizaje, la aeronave fue dirigida a un área de mantenimiento para una evaluación exhaustiva y no volverá a operar hasta que las reparaciones sean completadas y certificadas por los reguladores. Delta Airlines emitió un comunicado sobre el suceso: “Pedimos disculpas a nuestros clientes por su experiencia, ya que nada es más importante que la seguridad de nuestra gente y nuestros clientes”, expresó la compañía.
La Administración Federal de Aviación (FAA) ha tomado cartas en el asunto, confirmando el inicio de una investigación formal. El objetivo de la pesquisa es determinar la causa raíz de la falla, ya sea un problema de mantenimiento, un defecto del componente o un factor externo. El proceso incluirá una inspección minuciosa de la aeronave, la revisión de sus registros de servicio y entrevistas con los pilotos para entender la secuencia de los hechos.


































