Los jueces en Texas ahora tienen una protección explícita que les permite negarse a oficiar ceremonias de matrimonio basándose en sus convicciones personales.
La Corte Suprema de Texas, en una orden firmada por el Juez Presidente James D. Blacklock y otros siete jueces, aprobó una enmienda clave al Código de Conducta Judicial del estado. Específicamente, la corte añadió un comentario al Canon 4 de dicho código.
Este nuevo comentario aclara que no se considerará una violación del código de conducta el hecho de que un juez se abstenga de realizar una boda debido a una “creencia religiosa sinceramente sostenida”.
Esta decisión es vista como la culminación de un caso de alto perfil que involucra a Dianne Hensley, una Jueza de Paz (Justice of the Peace) del área de Waco.
Según la organización Texas Values, esta nueva regla parece resolver el caso de Hensley. La jueza recibió una advertencia pública en 2019 por parte de la Comisión de Conducta Judicial de Texas. La sanción se produjo después de que Hensley publicara en el sitio web oficial del Condado de McLennan que no oficiaría matrimonios entre personas del mismo sexo debido a sus creencias religiosas personales.
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En ese momento, la comisión dictaminó que la postura de Hensley violaba el código de conducta judicial, ya que sugería un sesgo en el desempeño de sus funciones. Hensley, en respuesta, demandó a la comisión, argumentando que la sanción violaba sus derechos constitucionales de libertad religiosa.
La nueva enmienda de la Corte Suprema ha generado fuertes reacciones de ambos lados del debate.
Organizaciones conservadoras, como Texas Values, celebraron la medida. Su presidente, Jonathan Saenz, comunicó que esto representa una “victoria importante para la libertad religiosa”. Saenz también expresó que un juez no debería ser forzado a elegir entre su conciencia y su carrera.
Por el contrario, los grupos de libertades civiles y defensores de los derechos LGBTQ condenaron la decisión. La Unión Estadounidense de Libertades Civiles (ACLU) de Texas emitió una declaración advirtiendo que la nueva regla “allana el camino para la discriminación”.
Un abogado de la ACLU sostuvo que los jueces deben permanecer neutrales y sin prejuicios al realizar cualquier servicio público. La organización argumentó que este cambio de reglas, en cambio, permite a los funcionarios públicos discriminar a las personas basándose en a quién aman.