En 2022, los votantes del Distrito Escolar de Austin (AISD) aprobaron un histórico programa de bonos de $2.4 mil millones, destinado a mejoras críticas de seguridad e instalaciones en todo el distrito. Sin embargo, muchas de esas comunidades ahora se preparan para perder sus escuelas, a pesar de que millones de dólares en esas mejoras ya se han completado.
A principios de octubre, la administración de AISD reveló un borrador de su plan de consolidación, que incluía una lista de 13 escuelas que cerrarían si la junta directiva lo aprueba.
Los registros de gastos del distrito muestran que, hasta finales de septiembre, las mejoras realizadas en esas 13 escuelas utilizando los fondos del bono de 2022 suman casi $21 millones. Muchos de estos proyectos estuvieron en curso activamente durante el verano pasado.
La semana pasada, el distrito modificó su plan, retirando tres escuelas (Bryker Woods, Palm y Maplewood Elementary) de la votación inmediata programada para el 20 de noviembre. La decisión sobre esas tres escuelas se retrasará hasta el próximo otoño. A pesar de este cambio, el gasto total en las escuelas restantes que aún enfrentan un cierre inminente sigue superando los $19 millones.
Las escuelas con las mayores inversiones del bono 2022 que ahora enfrentan la consolidación incluyen:
- Martin MS: $7,321,608
- Oak Springs ES: $5,053,281
- Barrington ES: $3,348,243
- Widen ES: $2,206,750
Este gasto ha provocado una considerable frustración entre los padres y miembros de la comunidad, quienes han expresado que la situación representa un profundo abuso de confianza. Existe un sentimiento generalizado de que el dinero de los contribuyentes, aprobado específicamente para estas mejoras, se ha desperdiciado.
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En respuesta a la creciente preocupación, la administración de AISD ha aclarado su postura. El distrito ha comunicado que, si bien algunos proyectos de modernización en las escuelas afectadas continúan, otros proyectos se han pausado estratégicamente. El objetivo declarado de estas pausas es “preservar esos dólares” para que, en consulta con el comité de supervisión de bonos y la junta directiva, el dinero pueda “llegar finalmente a esos estudiantes” en sus nuevas ubicaciones.
La administración también ha asegurado que cualquier escuela que permanezca abierta y con estudiantes, seguirá recibiendo el mantenimiento necesario, como sistemas de aire acondicionado funcionales.
La situación es compleja, ya que padres de escuelas cuyo cierre se ha retrasado, como Bryker Woods, han señalado que sus proyectos prometidos, como nuevos sistemas de HVAC y patios de recreo, apenas han comenzado, y esperan que el distrito cumpla con esas promesas.
El propio distrito reconoció la posibilidad de esta pérdida financiera en el borrador de su plan de consolidación. El documento describe la situación como “desafortunada”, pero argumenta que los estudiantes “ya se han beneficiado este año de edificios más seguros y con mejor funcionamiento”.
El distrito justifica el gasto como una “pérdida de dinero esperada” en este proceso, insistiendo en que “los ahorros a largo plazo y el apoyo más fuerte que podrán dar a las escuelas y estudiantes hacen que sea la elección correcta”.
La Junta Directiva de AISD tiene programado votar sobre el controvertido plan de consolidación este jueves, 20 de noviembre.


































