Mientras el Distrito Escolar de Austin (AISD) se prepara para una votación histórica el próximo jueves sobre un plan de consolidación, los documentos internos muestran que el camino hacia esta decisión ha estado plagado de dudas y frustración, incluso desde los niveles más altos de la junta directiva.
El plan, que se ha desarrollado por etapas desde la primavera, es la respuesta de la administración a una inminente crisis presupuestaria y a la presión de la agencia estatal de educación.
Las 10 Escuelas Marcadas para el Cierre
El plan final que se votará el jueves propone el cierre o consolidación de diez escuelas antes del año escolar 2026-2027. Las escuelas en la lista son:
- Primarias (8): Barrington, Becker, Dawson, Oak Springs, Ridgetop, Sunset Valley, Widén y Winn Montessori.
- Secundarias (2): Bedichek Middle School y Martin Middle School.
Notablemente, las escuelas primarias Palm, Bryker Woods y Maplewood, que estaban en la lista original y generaron una intensa oposición de la comunidad, fueron retiradas de esta vota ción inmediata. La decisión sobre su futuro se ha pospuesto.
La desconfianza en el proceso comenzó temprano. Desde mediados de mayo hasta mediados de junio, AISD realizó su primera encuesta pública para “identificar y alinear prioridades” para la consolidación.
Sin embargo, los registros muestran que el 3 de junio, la vicepresidenta de la junta, Kathryn Whitley Chu (Distrito 4), envió un correo electrónico fulminante al superintendente Matias Segura, describiendo la encuesta como “tan mala que podría llorar”.
En el correo, la fideicomisaria afirmó que el lenguaje del cuestionario era confuso, lleno de jerga (mencionando términos como “whole child” o “niño completo”) y que utilizaba frases “deshumanizantes” como “maestros de alta calidad”. Whitley Chu escribió que, como madre, ni siquiera entendía a qué se referían algunas preguntas o cómo responder para transmitir sus prioridades.
La conclusión de su correo fue contundente: la encuesta le hacía sentir “extremadamente desconfiada del proceso”. A pesar de esta fuerte retroalimentación de la vicepresidenta de la junta, el proceso de encuestas continuó.
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La Rúbrica de Datos “Penalizaba” a las Escuelas Antiguas
Además de las encuestas públicas, la presidenta de la junta de AISD, Lynn Boswell (Distrito 5), expresó su preocupación por la “rúbrica de datos” que la administración desarrolló para calificar y seleccionar qué escuelas cerrar.
El 15 de julio, Boswell envió un correo electrónico al personal de operaciones advirtiendo que la rúbrica, tal como estaba tomando forma, parecía diseñada para “penalizar” a las escuelas más antiguas del centro de Austin de varias maneras.
Boswell señaló que la rúbrica daba crédito a las escuelas que habían recibido proyectos de “modernización” a gran escala (financiados por el bono), pero no factorizaba los proyectos “dirigidos” más pequeños, como las cruciales mejoras de HVAC (aire acondicionado), seguridad o tecnología. Esto, argumentó, sesgaba las puntuaciones de las instalaciones y los costos operativos por estudiante en contra de las escuelas más antiguas, que a menudo se encuentran en su distrito del centro-oeste, como Bryker Woods (que finalmente fue retirada de la lista de cierre inmediato).
Los correos electrónicos también revelan una profunda preocupación por una amenaza externa: la Agencia de Educación de Texas (TEA). Un componente clave del plan de consolidación es abordar las escuelas con calificaciones de responsabilidad estatal fallidas.
Siete de las diez escuelas en la lista de cierre final (incluyendo Oak Springs, Barrington, Widén, Bedichek y Martin) están actualmente bajo un mandato estatal. Estas escuelas han recibido calificaciones de “F” y están obligadas por la TEA a implementar “planes de mejora” (turnaround plans) de manera inmediata.
El 6 de julio, la fideicomisaria Arati Singh escribió sobre este temor: “La comunidad no entiende la amenaza exponencialmente aumentada de la intervención de la TEA”.
El fracaso en actuar, ya sea mejorando drásticamente o cerrando y consolidando estas escuelas como parte de un plan aprobado, le da a la TEA la autoridad para intervenir. La intervención más drástica, y la que los fideicomisarios temen, es una toma de control total del distrito por parte del estado (state takeover). En este escenario, la junta directiva elegida localmente sería disuelta y reemplazada por un consejo de administración designado por la TEA, un destino similar al que ocurrió en el distrito escolar de Houston.
Por lo tanto, la urgencia detrás de la votación no se debe solo al déficit presupuestario, sino a la necesidad de presentar un plan de acción decisivo a la TEA para evitar esta toma de control.
La Votación Inminente
A pesar de estas serias críticas internas sobre el proceso, la junta votará la próxima semana. El superintendente Segura ha defendido públicamente la versión más reciente del plan.
Algunos fideicomisarios, incluida Whitley Chu, han indicado que, aunque el plan “podría no ser perfecto”, pueden terminar apoyándolo si es “el mejor plan que podemos tener dentro de las limitaciones”.
(Con información de Andrew Lamparski, CBS Austin)