Un hombre identificado únicamente como “James” ha sido señalado como el segundo implicado en la muerte de James Burrows. Esta nueva acusación es el resultado de una investigación exhaustiva que ha rastreado pistas y testimonios desde aquel fatídico verano de 2021. La detención de este segundo individuo sugiere que el ataque no fue un hecho aislado cometido por una sola persona, sino una acción coordinada que ahora permite a la fiscalía construir una narrativa más sólida sobre lo que realmente ocurrió aquella noche en el estacionamiento del popular café.
El incidente se remonta a la madrugada del 1 de agosto de 2021. Eran aproximadamente las 2:15 a.m. cuando el centro de emergencias 911 de Austin recibió una llamada alertando sobre un hombre tendido en el suelo en la cuadra 1400 de la calle 38 1/2 Este, en el área de estacionamiento del Cherrywood Coffeehouse. Al llegar al lugar, los agentes encontraron a James Burrows, de 63 años, sin vida. La Oficina del Examinador Médico del Condado de Travis confirmó posteriormente que la causa de muerte fueron múltiples heridas de bala, lo que obligó a clasificar de inmediato el caso como un homicidio y activó un despliegue policial en busca de casquillos y pruebas de video en las cercanías.
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Este caso ya había tenido un avance significativo en febrero de 2022, cuando Jaylon Tyrell Miller fue arrestado en la cuadra 5800 de South Congress Avenue como el primer sospechoso directo. Sin embargo, la investigación nunca se dio por cerrada, ya que los detectives sospechaban que había más involucrados. La captura de Miller fue la primera pieza de un complejo rompecabezas legal que hoy, con la imputación de “James”, parece estar más cerca de completarse. Estos arrestos sucesivos envían un mensaje claro sobre el compromiso de las fuerzas del orden para no permitir que los delitos de sangre queden impunes, reforzando la vigilancia en zonas de alta afluencia social.
El asesinato de Burrows en un lugar tan emblemático para el barrio como el Cherrywood Coffeehouse dejó una huella de temor entre los residentes del este de Austin. Durante años, la incertidumbre sobre los responsables afectó la percepción de seguridad en la zona. Con este segundo arresto, no solo se busca castigar a los culpables, sino también brindar un cierre emocional a los familiares de la víctima, quienes han esperado respuestas por casi un lustro. La perseverancia de la unidad de homicidios ha sido clave para analizar evidencia forense que anteriormente no había arrojado resultados, logrando finalmente vincular a todos los presuntos participantes en este trágico evento.