La Fiscal General de los Estados Unidos, Pam Bondi, confirmó este jueves la detención de dos destacadas activistas en relación con la protesta ocurrida el pasado domingo en Cities Church, en St. Paul, Minnesota. Las detenidas son Nekima Levy Armstrong, ex presidenta de la NAACP de Minneapolis y abogada de derechos civiles, y Chauntyll Louisa Allen, miembro electo de la Junta Escolar de St. Paul. Ambas enfrentan cargos federales bajo la Ley FACE (Libertad de Acceso a Entradas de Clínicas), una normativa que el gobierno de Trump ha comenzado a utilizar para proteger la libertad de culto frente a lo que Bondi describió como un “ataque coordinado”.
La protesta, denominada por los activistas como “Operación Pullup”, tuvo lugar durante el servicio dominical de la congregación bautista. Los manifestantes marcharon por los pasillos exigiendo justicia por Renée Good, una ciudadana estadounidense que murió tras recibir disparos de un agente de ICE a principios de este mes en Minneapolis. El objetivo de la protesta era el pastor David Easterwood, quien también se desempeña como director de la oficina de campo local de ICE. Armstrong ha sostenido que la doble función de Easterwood representa un “conflicto moral fundamental” y ha pedido su renuncia inmediata.
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Desde Toledo, Ohio, el Vicepresidente JD Vance celebró las detenciones, calificando las acciones de los manifestantes como una intimidación inaceptable hacia niños y familias que buscaban adorar a Dios en paz. Vance criticó duramente a las autoridades locales de Minneapolis y St. Paul, acusándolas de no cooperar con las operaciones federales y de permitir un clima de “caos” que pone en peligro a los agentes de ICE. El Vicepresidente aseguró que, mientras el gobierno actual tenga el poder, se aplicará todo el peso de la ley contra quienes interfieran con el ejercicio de la libertad religiosa.
Por su parte, el alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, calificó los arrestos como un “grave abuso de poder” y una táctica de intimidación por parte del gobierno federal. Mientras tanto, el director del FBI, Kash Patel, anunció que una tercera persona ha sido arrestada y que las investigaciones continúan para identificar a otros participantes en la interrupción. La Fiscal Bondi reiteró su mensaje en redes sociales: “Escuchen fuerte y claro: NO TOLERAMOS ATAQUES EN LUGARES DE CULTO”, señalando que este es solo el comienzo de una ofensiva legal para restaurar el orden en los espacios sagrados de la nación.