En un nuevo capítulo de la tragedia que conmocionó a la comunidad de Texas A&M, Stephanie Rodriguez y Manuel Aguilera han interpuesto una demanda por muerte por negligencia en el condado de Travis. La acción legal busca una compensación mínima de 1 millón de dólares y apunta directamente a la responsabilidad de los organizadores de un evento social donde, según la denuncia, se permitió el consumo excesivo de alcohol por parte de una menor.
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Los demandados identificados en el proceso son:
- Austin Blacks Rugby Club.
- UT Latin Economics and Business Association.
El incidente ocurrió el pasado 29 de noviembre, en el marco del esperado partido entre la Universidad de Texas (UT) y Texas A&M. La demanda detalla una serie de eventos que culminaron en la fatalidad:
- 06:00 PM: Brianna llega a una fiesta (“tailgate”) organizada por los demandados. A pesar de tener 19 años, se alega que fue servida con bebidas alcohólicas de forma continua.
- 10:00 PM: Tras alcanzar un estado de “intoxicación severa”, Brianna abandona el evento desorientada y se dirige al complejo de apartamentos 21 Rio en West Campus.
- 12:00 AM: Brianna cae desde el piso 17 del edificio, perdiendo la vida instantáneamente.
El caso ha estado rodeado de una intensa disputa pública. Mientras que el Departamento de Policía de Austin (APD) sugirió inicialmente que la muerte podría haber sido un suicidio —citando una supuesta nota digital borrada en su teléfono—, la familia y su abogado, Tony Buzbee, rechazan tajantemente esta versión.
“Brianna amaba la vida y tenía pánico a las alturas. La investigación de la policía ha sido apresurada y carece de fundamentos científicos”, declaró la madre de la joven en conferencias previas.
La demanda sostiene que, independientemente de la intención, la intoxicación ilegal facilitada por los demandados fue el factor determinante que llevó a la joven a una situación de vulnerabilidad extrema y, en última instancia, a su muerte.
El abogado Tony Buzbee ha enfatizado que la investigación privada sigue revelando “serias contradicciones” en los informes oficiales. Por su parte, el APD mantiene el caso como una “investigación de muerte abierta” a la espera de los resultados finales de la oficina del médico forense del condado de Travis, los cuales podrían tardar hasta 90 días en completarse.