El Departamento de Justicia (DOJ) ha anunciado la apertura oficial de una investigación federal de derechos civiles sobre la muerte de Alex Pretti, el enfermero de 37 años abatido por agentes de la Patrulla Fronteriza el pasado sábado 24 de enero. Este giro legal ocurre en medio de una creciente presión pública y la publicación de grabaciones de testigos que han puesto en duda la narrativa defendida inicialmente por la Casa Blanca.
Según el subsecretario Todd Blanche, el FBI ha tomado el control total de la investigación criminal, desplazando a la unidad de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) que lideraba el proceso hasta ayer. “Estamos examinando todas las pruebas disponibles, incluyendo los videos y los días previos al incidente, para comprender qué ocurrió exactamente”, declaró Blanche. Este cambio de liderazgo sugiere una búsqueda de mayor imparcialidad, dado que los oficiales involucrados pertenecen al mismo departamento (DHS) que originalmente supervisaba la investigación.
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La Secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, quien inicialmente afirmó que Pretti había “blandido un arma” y actuado de manera agresiva, matizó sus declaraciones durante una entrevista reciente. La evidencia visual que circula en redes sociales muestra a Pretti, un enfermero de la UCI del Hospital de Veteranos, sosteniendo únicamente su teléfono móvil para grabar un operativo migratorio mientras intentaba ayudar a una mujer. En los videos, se observa a un agente inmovilizándolo y extrayendo un arma de su cintura —la cual portaba legalmente— segundos antes de que otro oficial le disparara múltiples veces por la espalda.
Además de la pesquisa del FBI, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) mantiene una revisión interna de las políticas de uso de fuerza. Sin embargo, las autoridades de Minnesota, incluyendo la Oficina de Aprehensión Criminal (BCA), han denunciado que el gobierno federal continúa bloqueando su acceso a pruebas clave, como el teléfono de la víctima y las armas de los oficiales. La resolución de este caso se ha vuelto el epicentro de las protestas del “National Shutdown” que hoy paralizan diversas ciudades del país.


































