El Departamento de Justicia de los Estados Unidos anunció este viernes la liberación de un vasto archivo de más de 3 millones de documentos, 2,000 videos y 180,000 imágenes vinculados a la investigación criminal de Jeffrey Epstein y su socia Ghislaine Maxwell. Esta acción ocurre 42 días después de la fecha límite del 19 de diciembre establecida por la Ley de Transparencia de los Archivos de Epstein (H.R. 4405), la cual fue aprobada de forma bipartidista y firmada por el presidente Donald Trump tras una intensa presión pública para desclasificar las evidencias recolectadas por el FBI durante décadas.
El Fiscal General Adjunto, Todd Blanche, explicó en una rueda de prensa que el retraso se debió a la magnitud “monumental” de la tarea. Un equipo de más de 500 abogados tuvo que revisar manualmente cerca de 6 millones de páginas —una cantidad que Blanche comparó con “dos torres Eiffel de papel”— para realizar las redacciones necesarias que protegieran la identidad de las víctimas de abuso sexual. Según el DOJ, los archivos ahora públicos provienen de cinco fuentes clave: las investigaciones en Florida y Nueva York contra Epstein, el juicio de Maxwell, las indagaciones sobre la muerte de Epstein en 2019, y los registros de la Oficina del Inspector General.
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Entre el material desclasificado se encuentran correos electrónicos personales de Epstein, registros de llamadas y fotografías incautadas en sus diversas propiedades. El DOJ aclaró que una gran parte del contenido visual incluye pornografía comercial que Epstein poseía en sus dispositivos, pero también imágenes tomadas por él o sus allegados. Aunque las redacciones ocultan los nombres de las víctimas y sus familias, el departamento enfatizó que no se han realizado censuras para proteger a “figuras públicas o políticos notables”, lo que ha generado una gran expectativa por la posible aparición de nuevos nombres influyentes vinculados a la red de tráfico sexual.
La publicación de estos archivos representa un punto de inflexión en la administración Trump, quien inicialmente se mostró reticente a la desclasificación total antes de dar marcha atrás debido al apoyo unánime del Congreso. Mientras los demócratas han criticado el uso de ciertas imágenes para ataques políticos, la Casa Blanca defiende la medida como un acto de transparencia sin precedentes. Los expertos legales advierten que, aunque la cantidad de información es abrumadora, el análisis de las transcripciones de entrevistas y los registros financieros podría tardar meses en revelar el alcance total de la red de contactos de Epstein.


































