Un informe exclusivo publicado por el diario New York Post ha revelado que grupos de extrema izquierda estarían detrás de la financiación de las protestas en Minnesota. Según la investigación, las manifestaciones contra ICE no son espontáneas, sino que cuentan con un fuerte respaldo económico organizado por entidades nacionales con agendas políticas específicas en contra de las deportaciones.
La organización señalada como principal fuente de recursos es “Indivisible Twin Cities”, una rama local del grupo “Indivisible Project” con sede en Washington D.C. El reporte indica que este grupo, conocido por su postura anti-Trump, ha estado movilizando recursos y personal para intensificar la presión social en las calles de Minneapolis tras los recientes operativos federales.
El dinero que sostiene estas actividades provendría de grandes donantes, destacando a la “Open Society Foundations” del magnate George Soros. Según los documentos citados, la organización matriz recibió millones de dólares entre 2018 y 2023, fondos que ahora estarían siendo canalizados para sostener la logística de las protestas actuales y anteriores, como las marchas “No Kings” del año pasado.
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La tensión en Minnesota se disparó tras la muerte de Renee Good, abatida por un agente de ICE durante una redada. Mientras los manifestantes exigen justicia, el Departamento de Seguridad Nacional mantiene que el uso de fuerza letal fue necesario, afirmando que Good intentó atropellar al agente con su vehículo, poniendo en riesgo la vida de los oficiales presentes en el operativo.
El reporte también involucra al Consejo de Relaciones Estadounidenses-Islámicas (CAIR) como otro financista de las protestas. El líder local de este grupo ha rechazado la versión oficial del atropello, asegurando que Good era una “observadora pacífica” y acusando a las autoridades federales de mentir para encubrir una ejecución injustificada en la vía pública.
Por otro lado, el propio New York Post enfrenta críticas severas por su cobertura del caso. El diario etiquetó a la fallecida en su portada como una “Guerrera de la Izquierda”, lo que provocó la indignación de periodistas veteranos como David Yelland, ex subdirector del medio, quien calificó la publicación como “una vergüenza” por politizar la muerte de la mujer.
Actualmente, el FBI lidera una investigación independiente para aclarar los hechos del tiroteo y determinar responsabilidades. Hasta el momento, ni los grupos “Indivisible” ni “CAIR” han respondido a las solicitudes de prensa para confirmar o desmentir las acusaciones sobre su papel en la financiación y organización de los disturbios en la ciudad.