Un residente de Minneapolis, identificado como Anthony J. Kazmierczak, enfrenta cargos federales tras agredir a la representante demócrata Ilhan Omar durante una asamblea comunitaria el pasado martes. Según la denuncia presentada este jueves por el Departamento de Justicia, Kazmierczak utilizó una jeringa para rociar a la congresista con una mezcla de vinagre de sidra de manzana y agua mientras ella se encontraba en el podio. El ataque ocurrió segundos después de que Omar solicitara la renuncia o el juicio político de la Secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, debido a las recientes muertes de ciudadanos a manos de agentes federales en Minnesota.
Documentos judiciales detallan que el líquido manchó la ropa de la congresista y pudo haber alcanzado su rostro y el ojo derecho. Tras el ataque, Kazmierczak fue sometido de inmediato por agentes de seguridad y, según testigos, gritó frases acusando a la legisladora de “dividir a los residentes de Minnesota”. Investigaciones posteriores de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) revelaron que el sospechoso tiene un historial de publicaciones en redes sociales con retórica hostil hacia los demócratas y, según un allegado, había expresado en el pasado deseos de que alguien atentara contra la vida de Omar.
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A pesar de la agresión, Ilhan Omar decidió continuar con el evento tras una breve pausa para limpiarse, asegurando a los asistentes que no se dejaría intimidar por “acosadores”. La congresista vinculó el incidente con la retórica de odio promovida por el presidente Donald Trump, quien poco antes del ataque había lanzado críticas personales hacia ella en un mitin en Iowa. Por su parte, el mandatario sugirió, sin presentar evidencia, que el ataque podría haber sido “escenificado” por la propia legisladora.
Kazmierczak ha sido acusado de agresión e intimidación de un oficial federal en el ejercicio de sus funciones. De ser declarado culpable, podría enfrentar una sentencia de hasta un año de prisión por el cargo de intimidación; sin embargo, si se demuestra que hubo contacto físico violento, la pena máxima podría ascender a ocho años. El acusado permanece detenido en la cárcel del condado de Hennepin y se espera su comparecencia inicial ante un tribunal federal esta misma semana.