En una conferencia de prensa realizada este jueves por la mañana, el gobernador Greg Abbott, acompañado por altos funcionarios de seguridad pública y energía, ofreció un parte de tranquilidad a los texanos ante la llegada de una tormenta invernal este fin de semana. Abbott anunció la firma de una declaración de desastre para 134 condados, abarcando las dos terceras partes del estado desde el Panhandle hasta la región de San Antonio. Esta medida permite activar recursos estatales de emergencia para mitigar los efectos de las temperaturas bajo cero y las condiciones de hielo que se esperan entre el viernes y el lunes.
El director ejecutivo de ERCOT, Pablo Vegas, enfatizó que la red eléctrica “nunca ha sido más fuerte”. Las proyecciones actuales indican que la demanda máxima alcanzará los 82.6 gigavatios el lunes, superando el récord histórico de invierno del año pasado; sin embargo, se espera una capacidad de suministro de 93.3 gigavatios. Desde la crisis de 2021, el estado ha implementado estándares obligatorios de preparación para el invierno y ha aumentado las reservas de energía, incluyendo nuevas baterías de almacenamiento y turbinas de gas natural, para evitar apagones sistémicos.
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A pesar de la estabilidad de la red principal, las autoridades advirtieron sobre la alta probabilidad de apagones locales. El director de TxDOT, Marc Williams, señaló que incluso una mínima acumulación de hielo es peligrosa para las líneas de transmisión y la seguridad vial. Williams instó a los ciudadanos a permanecer en sus hogares si las carreteras presentan condiciones resbaladizas y recordó que cientos de camiones de salmuera y arena ya están pre-posicionados para tratar puentes y pasos elevados. “Cualquier cantidad de hielo es una cantidad peligrosa”, sentenció el funcionario.
Paralelamente, el Jefe de la División de Gestión de Emergencias de Texas, Nim Kidd, confirmó la apertura de 281 centros de calentamiento en todo el estado para brindar refugio a las poblaciones vulnerables. Kidd hizo un llamado especial a la precaución con el uso de calentadores portátiles y generadores, instando a los residentes a mantener objetos inflamables alejados y a estar alertas ante los riesgos de envenenamiento por monóxido de carbono, causas comunes de tragedias domésticas durante estos eventos climáticos.
La experiencia de inviernos anteriores ha llevado a un enfoque de “confiabilidad primero”, con inspecciones exhaustivas a las plantas de energía para asegurar el cumplimiento de las normas de winterization. Aunque las temperaturas se mantendrán bajo cero por aproximadamente 60 horas en varias regiones, los funcionarios confían en que las mejoras en la infraestructura y la coordinación entre agencias permitirán que Texas supere esta prueba sin las fallas masivas del pasado, siempre que la comunidad siga las pautas de seguridad y preparación.