El Hays County se convirtió este jueves en el escenario de operativos federales de inmigración que han generado una fuerte respuesta de los líderes locales. Agentes del U.S. Immigration and Customs Enforcement (ICE) realizaron detenciones en las ciudades de Kyle y Buda, operando de manera independiente y sin notificación previa a las autoridades municipales o del condado.
El incidente más grave ocurrió alrededor de las 7:45 a.m. en Kyle, cerca de un establecimiento Costco. Según informes del Kyle Police Department, la oficina del sheriff recibió una solicitud de asistencia de ambulancia para un individuo que estaba siendo detenido por agentes federales. El juez del condado, Ruben Becerra, denunció que el residente fue agredido físicamente por tres agentes durante el arresto, calificando el entrenamiento de los oficiales de ICE como deficiente.
También te puede interesar: Waymo sigue rebasando buses en Austin
En Buda, la tensión aumentó cuando agentes federales intentaron utilizar el estacionamiento del City Hall como base para un autobús de transporte de detenidos. La ciudad solicitó formalmente el retiro del vehículo para liberar espacios públicos, petición que los agentes acataron. Tanto el gobierno de Buda como el de Kyle emitieron comunicados subrayando que sus departamentos de policía no participaron en estas acciones y que desconocían los planes de ICE hasta que se produjeron las llamadas de emergencia.
Organizaciones civiles como Mano Amiga confirmaron que el detenido en Kyle sufrió heridas que requirieron hospitalización. La alcaldesa de Kyle, Yvonne Flores-Cale, informó que el concejo municipal está explorando la posibilidad de una ordenanza de emergencia para proteger a los residentes, mientras que la comisionada Michelle Cohen exigió transparencia sobre el alcance de estas operaciones en el condado.
Este despliegue ocurre en un contexto de creciente movilización migratoria en el centro de Texas, donde las autoridades locales han reiterado su compromiso con la seguridad pública sin interferir en mandatos federales, pero exigiendo mayor coordinación para evitar incidentes violentos en zonas residenciales y comerciales