Un tribunal del Condado de Yolo, en California, dictó un veredicto de culpabilidad contra Paul Allen Pérez, quien enfrentará una sentencia de cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional. El hombre fue hallado responsable del asesinato de cinco de sus hijos biológicos, todos menores de seis meses, en una serie de crímenes que permanecieron impunes durante casi tres décadas. La resolución judicial pone fin a uno de los casos de infanticidio múltiple más estremecedores en la historia reciente del estado, abarcando delitos cometidos en diversas localidades del centro y norte de California.
El avance definitivo en la investigación ocurrió gracias a la genealogía genética y pruebas de ADN. El caso cobró relevancia internacional cuando los detectives lograron vincular a Pérez con los restos de un lactante, Nikko Lee Pérez, encontrados en 2007 dentro de una heladera metálica sumergida en un canal cerca de Woodland. El cuerpo del bebé estaba envuelto en mantas y plásticos, acompañado de ladrillos para evitar que saliera a la superficie. A partir de este hallazgo, las autoridades reconstruyeron la trágica existencia de otros cuatro hermanos: Kato, Mika, un segundo Nikko y Kato Krow, quienes fallecieron bajo circunstancias violentas antes de alcanzar el medio año de vida.
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Durante el juicio, los fiscales describieron a Paul Allen Pérez como un individuo con un historial de violencia extrema que se extiende por más de 40 años, afectando no solo a sus hijos, sino también a mujeres y animales. Los informes forenses revelaron que las víctimas sufrieron traumatismos severos, lo que refleja la brutalidad de las agresiones. El fiscal del distrito, Jeff Reisig, calificó los actos como “maldad absoluta” y enfatizó que el acusado debe morir en prisión debido a la atrocidad de sus actos y al peligro que representa para la sociedad.
A pesar de la condena, la investigación de la Oficina del Sheriff del Condado de Yolo no se ha cerrado por completo. Las autoridades informaron que aún se desconoce el paradero de los restos de tres de los cinco menores asesinados, por lo que las labores de búsqueda continuarán. Pérez, quien ya se encontraba cumpliendo condena por delitos sexuales y otras agresiones en la Prisión Estatal de Kern Valley, recibirá su sentencia formal el próximo 6 de abril, marcando un precedente sobre el uso de la ciencia forense para resolver crímenes de décadas de antigüedad.


































