El inicio del 2026 se ha visto empañado por una de las peores catástrofes en la historia reciente de los centros de esquí europeos. Lo que comenzó como una exclusiva celebración de Año Nuevo en la estación de Crans-Montana, en Suiza, terminó en una tragedia de proporciones devastadoras cuando un incendio envolvió el popular bar Le Constellation, dejando un saldo preliminar de 40 personas fallecidas y al menos 115 heridos.
Según los informes oficiales de la Policía cantonal de Valais, el siniestro se desató alrededor de la 01:30 a.m. (hora local). Testigos reportaron una fuerte explosión que fue seguida inmediatamente por llamas intensas que consumieron el establecimiento, el cual se encontraba en el punto máximo de su capacidad con cientos de jóvenes y turistas celebrando la llegada del nuevo año. Ante la magnitud del evento, las autoridades activaron un protocolo de emergencia masivo, estableciendo incluso una zona de exclusión aérea sobre la región para facilitar las labores de rescate y el traslado de heridos en helicópteros.
A pesar del pánico inicial y los rumores que circularon en redes sociales, la Policía de Valais ha sido enfática en descartar la hipótesis de un atentado terrorista. Las investigaciones preliminares sugieren que la explosión escuchada fue consecuencia directa del incendio y no su causa externa. Los peritos de bomberos y la fiscalía local trabajan sobre la hipótesis de que el fuego pudo haberse originado por el uso de material pirotécnico durante un concierto que se llevaba a cabo dentro del bar, aunque el origen oficial se mantiene aún como “indeterminado”.
La escena descrita por los sobrevivientes fue de caos absoluto. “La gente corría y gritaba en la oscuridad total mientras las llamas envolvían el local”, relató un turista que se encontraba en las inmediaciones. Muchos residentes confesaron que inicialmente confundieron los sonidos de la tragedia con los fuegos artificiales que estallaban fuera del establecimiento, lo que retrasó la evacuación en los primeros segundos críticos.
(Alessandro della Valle/Keystone via AP)
La magnitud de la catástrofe ha generado una ola de solidaridad en Europa. El presidente de Francia, Emmanuel Macron, manifestó su profunda conmoción a través de un mensaje oficial, ofreciendo el apoyo fraternal de su país al pueblo suizo y a las autoridades de Valais. Mientras tanto, el bar Le Constellation, un ícono de la vida nocturna de lujo en los Alpes con capacidad para más de 300 personas, permanece acordonado por agentes de seguridad que continúan con las inspecciones periciales en medio de un ambiente de luto nacional.