En un acontecimiento que redefine el panorama energético regional, el petrolero Gloria Maris, con bandera de Liberia, zarpó este domingo desde el puerto de Jose, en el estado Anzoátegui, con rumbo al Puerto Petrolero Offshore de Luisiana (LOOP). Este cargamento, que transporta aproximadamente un millón de barriles de crudo pesado Merey, representa la primera exportación directa de crudo venezolano a territorio estadounidense gestionada por comercializadoras internacionales desde la firma del acuerdo binacional este mes. El movimiento ocurre en un contexto de transición política en Venezuela, donde la vicepresidenta Delcy Rodríguez actúa como interlocutora oficial con la Casa Blanca tras la captura de Nicolás Maduro a principios de año.
El acuerdo, valorado en unos 2.000 millones de dólares, contempla la venta de hasta 50 millones de barriles almacenados para aliviar los inventarios acumulados de PDVSA. Las empresas Trafigura y Vitol, que recibieron licencias especiales del Tesoro estadounidense, lideran estas operaciones. Aunque inicialmente los cargamentos se enviaron a centros de almacenamiento en el Caribe (Bahamas, Santa Lucía y Curazao), el Gloria Maris es el pionero en conectar directamente la fuente de producción con las refinerías de la costa del Golfo de México.
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A pesar del éxito del despacho, PDVSA enfrenta retos logísticos significativos. Actualmente, el país posee más de 40 millones de barriles acumulados en almacenamiento que deben ser drenados antes de poder normalizar los niveles de producción, los cuales sufrieron recortes drásticos durante el reciente periodo de inestabilidad. Además del Gloria Maris, el buque Volans, con bandera de Barbados, también zarpó el domingo llevando 450.000 barriles hacia Curazao, reforzando la red de suministro en el Caribe.
El presidente Donald Trump ha seguido de cerca estas transacciones, afirmando recientemente que los fondos provenientes de estas ventas —de los cuales ya se han depositado 300 millones de dólares en una cuenta controlada— serán fundamentales para la reconstrucción económica del país. Mientras tanto, Chevron, el socio estratégico más antiguo de PDVSA, continúa incrementando su propia cuota de exportación, superando los niveles registrados en diciembre. Con la llegada de nafta estadounidense para reactivar los mejoradores de crudo, se espera que el flujo de petróleo pesado recupere su ritmo histórico en los próximos meses, consolidando a Venezuela nuevamente como un proveedor clave para el mercado norteamericano.