Lo que comenzó como una expresión masiva de activismo juvenil en el condado de Hays terminó en un fuerte enfrentamiento físico entre la policía de Kyle y estudiantes de secundaria este lunes 2 de febrero de 2026. Aproximadamente 500 alumnos de varios campus del Distrito Escolar Independiente de Hays (Hays CISD) abandonaron sus aulas para marchar hacia el centro de la ciudad en protesta contra las recientes operaciones de ICE en la región. Sin embargo, la movilización se tornó tensa cuando oficiales del Departamento de Policía de Kyle detuvieron a dos adolescentes, utilizando maniobras de sometimiento que quedaron registradas en videos donde se observa a los agentes derribando a las jóvenes contra el pavimento.
Según la versión oficial de la policía, la intervención no tuvo relación con el motivo de la protesta, sino que se originó cuando detectaron a una menor en posesión de alcohol. Una de las detenidas enfrenta cargos graves, incluyendo asalto a un servidor público, resistencia al arresto e interferencia con deberes públicos, además de posesión de alcohol. La segunda joven fue acusada de resistencia e interferencia. Los videos difundidos en redes sociales muestran a tres oficiales forcejeando con una de las menores mientras los testigos gritaban desesperados pidiendo que se detuvieran, lo que ha encendido un debate sobre la proporcionalidad de la fuerza utilizada en presencia de cientos de civiles.
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El gobernador de Texas, Greg Abbott, no tardó en reaccionar, respaldando firmemente la detención y sugiriendo que las escuelas que permiten este tipo de manifestaciones deberían ser tratadas como “cómplices”. Abbott enfatizó que agredir a alguien es un crimen, sin importar la condición de estudiante, y abogó por consecuencias legales tanto para los jóvenes como para el personal educativo. Esta postura contrasta con la de la concejal de Kyle, Claudia Zapata, quien defendió el derecho constitucional de los niños a manifestarse y recordó que, al no tener vías formales de influencia política, las marchas son su herramienta de expresión más poderosa.
Este incidente en Kyle no fue un evento aislado, sino parte de una ola coordinada de paros estudiantiles que recorrió el centro de Texas este lunes, afectando a distritos en Manor, Lockhart, Pflugerville y Bastrop. Mientras los estudiantes exigen un cese a las tácticas de detención migratoria que han separado familias en sus comunidades, el clima de polarización en el estado continúa creciendo. Las autoridades escolares se encuentran ahora en una posición difícil, intentando balancear la seguridad de los alumnos con su derecho a la libre expresión en un entorno cada vez más vigilado por las fuerzas del orden estatales y federales.