El candidato a la alcaldía de Los Ángeles y exestrella de programas de realidad, Spencer Pratt, sacudió la contienda electoral este jueves 12 de febrero de 2026 al declarar que, de resultar electo, trabajará directamente con la administración Trump y el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Durante un evento de campaña en el restaurante Don Antonio’s en el oeste de L.A., Pratt arremetió contra la actual alcaldesa Karen Bass, acusándola de utilizar la resistencia política como una herramienta que genera inestabilidad y miedo en la ciudad.
Pratt argumentó que el “desafío abierto a la ley federal” por parte de Bass solo ha servido para crear confusión y tensión innecesaria. “Cuando sea alcalde, trabajaré con el gobierno federal de manera firme pero humana”, afirmó ante sus seguidores, subrayando que su prioridad absoluta será la seguridad pública. Según el candidato, su enfoque se centrará en la remoción de criminales violentos, permitiendo que las familias trabajadoras y respetuosas de la ley vivan sin temor a redadas caóticas.
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A través de un video en TikTok, Pratt profundizó en su estrategia, citando el ejemplo de ciudades como San Francisco bajo el mando del alcalde Daniel Lurie. Pratt señaló que, aunque Lurie no es aliado de Trump, logró un acuerdo para intensificar la lucha contra el crimen a nivel local a cambio de que el gobierno federal mantuviera a ICE fuera de la ciudad. “La forma de mantener a ICE fuera de L.A. es haciendo cumplir la ley, no desafiándola”, explicó, comparando la relativa calma en San Francisco y Memphis con el desorden que percibe en Los Ángeles.
La incursión de Spencer Pratt en la política local se produce tras meses de críticas feroces hacia la gestión de Bass, especialmente tras los incendios de Palisades que destruyeron su hogar. Pratt sostiene que el factor común en las ciudades que sufren disturbios civiles es la presencia de “alcaldes activistas” que utilizan a sus residentes y negocios como “carne de cañón” para su lucimiento político personal. Con este giro hacia una plataforma de “ley y orden”, Pratt busca capitalizar el descontento de los ciudadanos afectados por el crimen y la falta de coordinación gubernamental.