La batalla por el presupuesto del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) ha llegado a un punto crítico en Washington este jueves 5 de febrero de 2026. Los líderes demócratas, encabezados por Chuck Schumer y Hakeem Jeffries, han presentado una propuesta de 10 puntos como condición innegociable para aprobar el financiamiento de la agencia antes de la fecha límite del próximo viernes. El núcleo de la demanda busca aumentar la transparencia de ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas), exigiendo que los agentes no utilicen máscaras durante las detenciones y que porten identificaciones visibles con sus nombres y agencias, tal como lo hacen las policías locales.
La respuesta del bando republicano ha sido de rechazo absoluto. El presidente de la Cámara, Mike Johnson, argumentó que los agentes de ICE enfrentan riesgos únicos, incluyendo el “doxing” (publicación de datos privados) y ataques a sus familias, por lo que la identificación pública los convertiría en blancos fáciles. Por su parte, el senador Tim Sheehy acusó a los demócratas de intentar extender protecciones constitucionales a personas en situación irregular, aunque admitió que la agencia debería enfocarse prioritariamente en individuos que representen una amenaza real a la seguridad pública.
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Cifras y contexto de los operativos La presión por estas reformas surge tras incidentes controvertidos y un aumento en el volumen de detenciones bajo la administración Trump. Según datos recientes del DHS y la Casa Blanca:
- Operación Minnesota: Esta semana se anunciaron 4,000 arrestos de personas clasificadas como “extranjeros ilegales criminales”.
- Estadísticas de deportación: Durante el último año fiscal, ICE ha incrementado sus operativos de remoción en un 22% en comparación con el periodo anterior.
- Incidentes críticos: La muerte de figuras como Renee Good y Alex Pretti durante o después de encuentros con agentes migratorios ha alimentado el debate sobre el uso de la fuerza y las tácticas de anonimato de los oficiales.
Incluso el presidente Trump ha sugerido una posible moderación, mencionando que un “toque más suave” podría ser beneficioso en ciertos casos, aunque mantiene su postura de “mano dura” contra criminales. Sin embargo, el estancamiento legislativo es real: si no hay acuerdo para el próximo viernes, el DHS entrará en un cierre parcial que afectaría la paga de miles de agentes fronterizos y de aduanas, justo en medio de los operativos nacionales de deportación masiva.