El mercado laboral de Estados Unidos inició el 2026 con un impulso inesperado. Según el informe del Departamento de Trabajo publicado este miércoles 11 de febrero de 2026, los empleadores añadieron 130,000 puestos de trabajo en enero, una cifra que duplicó las previsiones de los analistas (quienes esperaban unos 70,000) y que representa el mejor mes desde finales de 2024. Este repunte es visto como una señal de resiliencia frente a un entorno marcado por la incertidumbre comercial y las políticas migratorias restrictivas que habían frenado la contratación el año pasado.
Sin embargo, el informe también reveló la magnitud de la debilidad económica sufrida en 2025. Las revisiones anuales del Bureau of Labor Statistics (BLS) recortaron drásticamente las cifras de creación de empleo del año anterior: de los 584,000 puestos reportados inicialmente, la cifra real se ajustó a solo 181,000, lo que convierte a 2025 en el año de menor crecimiento laboral desde la pandemia. Este ajuste de casi 400,000 empleos menos confirma que la economía estuvo mucho más cerca del estancamiento de lo que indicaban los datos preliminares.
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En cuanto a los sectores, la salud lideró nuevamente el crecimiento con 82,000 nuevos empleos, seguida de la construcción con 33,000. Por el contrario, el gobierno federal registró una pérdida de 34,000 puestos, reflejando los esfuerzos de la administración Trump por reducir el aparato estatal. Por su parte, los salarios promedio por hora subieron un 0.4% mensual (3.7% anual), superando ligeramente la inflación y ofreciendo un pequeño respiro al presupuesto de las familias, aunque el ritmo de “salto de trabajo” ha disminuido.
Este dinamismo complica los planes de la Reserva Federal. Con un mercado laboral estabilizándose y un crecimiento económico sólido, las probabilidades de un recorte de tasas de interés en marzo han caído drásticamente (del 20% al 5% según FedWatch). Aunque las grandes corporaciones anunciaron más de 100,000 despidos en enero —la cifra más alta desde 2009—, el bajo número de personas buscando activamente empleo, influenciado por el endurecimiento migratorio, ha mantenido la tasa de desempleo baja, permitiendo a la Fed mantener una postura cautelosa frente a la inflación.


































