La elección de Bad Bunny para el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl LX, que se llevará a cabo este domingo 8 de febrero de 2026 en el Levi’s Stadium de Santa Clara, ha trascendido lo musical para convertirse en un referéndum sobre la identidad cultural en Estados Unidos. Mientras el país enfrenta una profunda división por las políticas migratorias de la administración Trump, la NFL ha confirmado que el set del puertorriqueño será 100% en español, un hito histórico que ha polarizado a la audiencia.
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El choque de posturas El debate ha escalado hasta los niveles más altos del gobierno y la industria:
- La NFL y Roger Goodell: El comisionado ha defendido la elección citando la “unidad” y el alcance global del artista. “Benito entiende la plataforma en la que está; este escenario es para unir a la gente a través del talento”, afirmó Goodell. La liga busca consolidar su crecimiento en el mercado latino, que consideran un área crítica de expansión.
- Donald Trump y Mike Johnson: El presidente Trump se ha declarado “anti-ellos” (refiriéndose a Bad Bunny y a la banda Green Day, que actuará antes del juego), calificando la elección como “ridícula” y acusándola de sembrar odio. Por su parte, el presidente de la Cámara, Mike Johnson, sugirió que artistas como Lee Greenwood serían modelos más apropiados para los niños estadounidenses.
- Bad Bunny y el mensaje anti-ICE: Tras ganar el Grammy a Álbum del Año con Debí Tirar Más Fotos, el artista lanzó un mensaje contundente: “ICE out” (Fuera ICE), defendiendo que los inmigrantes son “humanos y estadounidenses”. Esta postura ha llevado a grupos como Turning Point USA a organizar un “Show de Medio Tiempo Todo Americano” paralelo, con artistas como Kid Rock y Brantley Gilbert, enfocado exclusivamente en música en inglés.
Seguridad y logística Ante los rumores de que agentes de ICE podrían realizar redadas durante el evento, la NFL emitió un comunicado aclarando que no habrá operativos de inmigración asociados al Super Bowl LX. La seguridad pública es la prioridad, y se ha coordinado con el Departamento de Seguridad Nacional para garantizar que el estadio sea un espacio seguro para todos los asistentes.
A pesar de la controversia, el interés es masivo: se reporta que miles de aficionados que no hablan español están utilizando aplicaciones de idiomas para aprender las letras de canciones como “Tití Me Preguntó” y “Baile Inolvidable”, preparándose para lo que la liga promete será un “momento global compartido”.


































