En un giro inesperado este martes 10 de febrero de 2026, el director del FBI, Kash Patel, difundió a través de sus redes sociales las primeras imágenes de un “sujeto potencial” vinculado a la desaparición de Nancy Guthrie. Las fotografías y videos, recuperados de datos residuales en sistemas de almacenamiento en la nube, muestran a un individuo con el rostro cubierto, guantes oscuros y una mochila aproximándose a la puerta principal de la residencia en Tucson. Según Patel, el sujeto estaba armado y fue captado intentando ocultar la lente de la cámara con un guante antes de colocar plantas frente al dispositivo para bloquear la visión.
Este hallazgo tecnológico es fundamental, ya que inicialmente se creía que no existía evidencia visual debido a que la cámara fue desconectada a la 1:47 a.m. del domingo 1 de febrero y la víctima no contaba con una suscripción activa para guardar grabaciones. No obstante, expertos forenses del FBI y el Departamento del Sheriff del Condado de Pima lograron extraer estos fragmentos de video que confirman la presencia de un intruso minutos antes del presunto secuestro. La publicación de este material busca que el público identifique rasgos físicos, vestimenta o el equipo del sospechoso para generar nuevas pistas.
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La situación es de extrema urgencia para la familia Guthrie. El lunes por la tarde venció un segundo plazo de rescate (supuestamente de $6 millones en Bitcoin) incluido en cartas enviadas a medios de comunicación, sin que se haya confirmado una prueba de vida o comunicación directa con los captores. Savannah Guthrie, presentadora de “Today”, describió el momento actual como una “hora de desesperación”, enfatizando que su madre, de 84 años, lleva diez días sin su medicación vital para el corazón y la presión arterial. La presencia de sangre en el porche, confirmada por pruebas de ADN, sugiere que Nancy pudo haber resultado herida durante el rapto.
Mientras tanto, el despliegue policial se ha intensificado en el área de Catalina Foothills. Equipos forenses han sido vistos revisando nuevamente la residencia de la víctima y la de su hija, Annie Guthrie, así como inspeccionando tanques subterráneos en busca de evidencia física. Aunque el FBI aún no ha nombrado formalmente a un sospechoso o persona de interés, el director Patel aseguró que “nada detendrá al Departamento de Guerra en la defensa de nuestra patria y sus ciudadanos”. Se mantiene una recompensa de $50,000 dólares por cualquier información que conduzca al paradero de Nancy.