La desesperada búsqueda de Nancy Guthrie, de 84 años, ha entrado en una fase crítica tras cumplirse 15 días desde su desaparición en Tucson, Arizona. El domingo 15 de febrero de 2026, su hija Savannah Guthrie publicó un video desgarrador en Instagram pidiendo directamente a los captores que hagan lo correcto y liberen a su madre, enfatizando que la familia aún mantiene la esperanza. El caso ha movilizado recursos federales masivos, incluyendo al FBI, debido a la vulnerabilidad de la víctima, quien depende de medicación cardíaca diaria y un marcapasos.
El avance más significativo de la investigación ocurrió este fin de semana, cuando el FBI anunció que un guante negro hallado a unos tres kilómetros de la casa de Nancy contiene evidencia de ADN. Según el informe oficial, este guante coincide con el par utilizado por la persona enmascarada y armada que fue captada por la cámara del timbre de la vivienda la noche del secuestro. Las autoridades están procesando la muestra genética para intentar cruzarla con bases de datos nacionales y poner nombre al sospechoso, quien ha sido descrito como un hombre de complexión mediana y aproximadamente 1.75 metros de estatura.
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La investigación también ha revelado detalles técnicos preocupantes sobre los últimos momentos de Nancy en su hogar. El sheriff del condado de Pima, Chris Nanos, confirmó que la aplicación del marcapasos en el teléfono de Nancy se desconectó a las 2:28 a.m. del 1 de febrero, apenas minutos después de que las cámaras detectaran actividad sospechosa. Aunque se han recibido notas de rescate exigiendo pagos en Bitcoin (desde 1 hasta 6 millones de dólares), el FBI continúa verificando su autenticidad mientras mantiene una recompensa de $100,000 por información que lleve al paradero de la mujer.
A pesar de la creciente tensión política entre las autoridades locales y el FBI sobre el manejo de las pruebas de ADN —que fueron enviadas a un laboratorio privado en Florida en lugar del laboratorio nacional de Virginia—, la prioridad absoluta sigue siendo el rescate de Nancy. La comunidad de Tucson se ha volcado en apoyo a la familia, realizando vigilias y distribuyendo folletos con la imagen del sospechoso. Savannah Guthrie ha prometido que no descansarán hasta que su madre regrese a casa, apelando a la “bondad esencial de cada ser humano” para resolver este valle de incertidumbre.