El Departamento de Seguridad Pública de Texas (DPS) ha puesto en marcha un operativo de vigilancia intensificada para este fin de semana, coincidiendo con las celebraciones del Super Bowl LX el domingo 8 de febrero de 2026. Los patrulleros estatales (State Troopers) incrementarán su presencia en las principales autopistas y carreteras secundarias, enfocándose en la detección de conductores bajo la influencia del alcohol (DWI), el exceso de velocidad y el uso del cinturón de seguridad. Esta iniciativa busca mitigar el riesgo de accidentes fatales en una de las fechas con mayor incidencia de conductores intoxicados en el país.
Las estadísticas del operativo del año pasado subrayan la magnitud del problema: el DPS emitió más de 1,300 citaciones y casi 3,900 advertencias durante el fin de semana del Super Bowl. Además, los oficiales realizaron 50 arrestos por conducir en estado de ebriedad, 31 arrestos por delitos graves y capturaron a 12 fugitivos en todo el estado. Para este 2026, las autoridades han advertido que tendrán “tolerancia cero” ante comportamientos temerarios que pongan en peligro a las familias texanas que regresan a casa después de ver el partido.
También te puede interesar: San Marcos celebra récord histórico: Blue Santa llega a más de 1,700 niños
El DPS también recordó a los conductores la importancia de la ley “Move Over or Slow Down”, que exige ceder el paso o reducir la velocidad al pasar junto a vehículos de emergencia, patrullas, camiones de TxDOT o grúas que estén detenidos en el arcén. Se recomienda a los ciudadanos planificar su transporte con antelación, utilizando servicios de viajes compartidos o designando a un conductor sobrio. “Si va a beber, no se ponga al volante; las consecuencias pueden ser fatales o costarle su libertad”, advirtieron portavoces del departamento en Austin.