La cantante Billie Eilish se encuentra en el centro de una tormenta mediática tras su intervención en la 68.ª edición de los Premios Grammy. Al aceptar el premio a la Canción del Año por “WILDFLOWER”, la artista aprovechó el escenario para lanzar una fuerte crítica contra la administración Trump y las políticas de control migratorio. Con un pin que decía “ICE OUT!” y un lenguaje directo, Eilish afirmó que “nadie es ilegal en tierras robadas”, una frase que resonó globalmente pero que rápidamente se volvió en su contra en las redes sociales.
Críticos y usuarios de internet no tardaron en señalar la aparente contradicción entre su discurso activista y su estilo de vida. Específicamente, se destacó que la mansión de 3 millones de dólares de la artista en Los Ángeles está ubicada precisamente sobre tierras ancestrales pertenecientes a la tribu Gabrielino-Tongva. Comentaristas políticos argumentaron que es contradictorio calificar el territorio estadounidense como “tierra robada” para defender la inmigración irregular mientras se posee una propiedad de lujo en esos mismos terrenos sin haber tomado medidas de restitución.
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La propia tribu Tongva emitió un comunicado a través del Daily Mail, confirmando que la casa de Eilish se sitúa en su territorio ancestral. Aunque el portavoz de la tribu valoró que figuras públicas den visibilidad a la historia de despojo del país, también aclaró que la cantante no ha contactado a la tribu directamente respecto a su propiedad. La tribu expresó su deseo de que, en futuras ocasiones, Eilish haga referencia explícita a los Tongva para que el público comprenda que la cuenca de Los Ángeles sigue siendo territorio de su pueblo.
La controversia ha escalado con figuras públicas exigiendo acciones concretas por parte de la cantante. Eric Daugherty y otros analistas sugirieron que, si Eilish sostiene que el territorio es robado y se opone a las operaciones de ICE, debería “predicar con el ejemplo” y albergar a inmigrantes en su mansión. Hasta el momento, el equipo de Billie Eilish no ha emitido una respuesta oficial ante las acusaciones de hipocresía, en un momento en que varios artistas de la industria musical han intensificado sus protestas contra la actual gestión federal.


































