Un informe de consultoría recomienda reasignar más de 100 oficiales a patrullaje y cubrir sus funciones de apoyo con empleados civiles. La ciudad enfrenta 351 vacantes en el Departamento de Policía y gasta decenas de millones al año en horas extra.
El Departamento de Policía de Austin (APD) enfrenta una de sus mayores crisis de personal en años recientes, y un nuevo informe de consultoría propone una solución que está ganando terreno en ciudades de todo el país: reemplazar a oficiales uniformados en funciones administrativas e investigativas con personal civil, liberando así a los agentes para hacer lo que más se necesita — patrullar las calles.
El informe, elaborado por la firma consultora BerryDunn, recomienda reasignar 109 oficiales actualmente en roles de apoyo e investigación de vuelta al patrullaje. Las posiciones que dejen vacantes serían cubiertas por empleados civiles, quienes en general perciben salarios hasta un 50% menores que los de un oficial jurado, según un estudio del Law Enforcement Command College de 2024. Con un presupuesto proyectado de $255 millones para funciones de patrulla el próximo año fiscal, el ahorro potencial es considerable.
La jefa de policía Lisa Davis ya comenzó a implementar partes de esta reorganización, con planes de mover aproximadamente 70 oficiales a patrullaje antes de finales de agosto. Sin embargo, persiste la pregunta de cómo se cubrirán las plazas que esos oficiales dejen atrás.
La magnitud del problema es clara: el APD tiene actualmente unas 351 vacantes, 325 de ellas en patrullaje. Esos puestos sin cubrir representan al menos $32 millones en fondos disponibles que, en ausencia de nuevas contrataciones, se destinan a pagar horas extra al personal existente. Desde 2020, el gasto en horas extra del departamento se ha más que duplicado, mientras que la tasa de vacantes ha trepado al 19%.
Nelly Paulina Ramírez, presidenta de la Comisión de Seguridad Pública de Austin, respaldó las conclusiones del informe pero cuestionó públicamente por qué tardó tanto en hacerse público. El APD recibió el documento el 3 de junio, pero no lo compartió con los comisionados sino hasta el 4 de agosto, el mismo día en que la comisión tenía agendado discutir las prioridades presupuestarias de seguridad pública. “La publicación tardía del informe nos privó de la oportunidad de explorar a fondo si la civilización de parte del trabajo del departamento puede ser de ayuda”, señaló Ramírez.
El presidente del sindicato policial de Austin, Michael Bullock, coincidió en que el personal civil podría asumir ciertas funciones — accidentes de tráfico menores, asistencia en carretera, llamadas de salud mental — liberando a los oficiales para incidentes más graves. Pero advirtió que la estrategia tiene límites legales: hay tareas que por ley deben ser realizadas por personal con poderes de aplicación de la ley.
El contexto nacional tampoco es alentador. Chuck Wexler, director ejecutivo del Police Executive Research Forum, advirtió que la escasez de oficiales en todo el país difícilmente se resolverá pronto. “Tenemos menos personas solicitando ser oficiales y más personas jubilándose y renunciando”, dijo. “Por eso más agencias están contratando más personal profesional.”
Con el Concejo Municipal de Austin próximo a aprobar un nuevo presupuesto, la presión para encontrar soluciones creativas y rentables no hace más que crecer. Como resumió Wexler: “No se trata solo del dinero. Se trata de poner a las personas correctas en los roles correctos.”