Una tragedia sacudió a la comunidad de Tucson, Arizona, el pasado viernes, cuando una niña de 3 años, identificada por su familia como Anna, perdió la vida en un accidente automovilístico provocado presuntamente por carreras callejeras. Su madre, quien se encuentra en el noveno mes de embarazo, resultó seriamente herida y permanece bajo cuidados médicos. Según los informes policiales, el impacto fue tan violento que el Toyota Camry en el que viajaban las víctimas se partió literalmente en dos.
También te puede interesar: Irán ofrece tregua nuclear de cinco años, pero Trump exige dos décadas
La investigación del Departamento de Policía de Tucson determinó que Christian Isaiah Randall, de 22 años, conducía un Hyundai Genesis a velocidades excesivas, compitiendo contra un Dodge Charger manejado por un joven de 16 años. Alrededor de las 1:00 p. m., el Genesis embistió al Camry en la intersección de Valencia Road y Country Club Road mientras la madre intentaba realizar un giro a la izquierda. A pesar de que la pequeña Anna estaba correctamente asegurada en su silla de auto, la magnitud del choque fue fatal.
Tras el incidente, el conductor del Charger huyó del lugar, pero fue localizado posteriormente en una vivienda gracias al seguimiento de los detectives y la evidencia física recolectada. Tanto Randall como el menor de edad enfrentan cargos graves que incluyen:
- Asesinato en segundo grado.
- Dos cargos de puesta en peligro.
- Dos cargos de asalto agravado.
Randall se encuentra recluido en el Complejo de Detención de Adultos del Condado de Pima con una fianza de 500,000 dólares, mientras que el adolescente fue ingresado en el centro de detención juvenil. La familia ha iniciado una campaña de recaudación de fondos para cubrir los gastos funerarios de la “brillante y alegre” Anna, mientras el padre permanece al lado de su esposa, quien lucha por recuperarse a pocos días de dar a luz en medio de este desgarrador luto en el dos mil veintiséis.
Visita: http://austinlatinx.com