Nuevos documentos judiciales revelaron detalles sobre cómo las agencias de inteligencia vincularon a uno de los adolescentes acusados de desatar el terror el pasado fin de semana en Austin, Texas, con una serie de robos de vehículos y armas de fuego que sirvieron para ejecutar los ataques. Las declaraciones juradas confirman que Cristian Fajardo Mondragón, de 17 años, sumó a su expediente dos cargos por uso no autorizado de vehículos motorizados y uno por robo de arma de fuego, los cuales se acumulan a las acusaciones previas de agresión agravada y evasión del arresto.
La Fiscalía del Distrito del Condado de Travis confirmó que un juez estatal ordenó mantener al imputado bajo la medida cautelar de prisión preventiva sin derecho a fianza. El ministerio público argumentó con éxito que Mondragón representa un peligro inminente para la seguridad de la comunidad y acreditó la existencia de una orden de retención migratoria emitida por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Aunque el sistema electrónico de la corte generó de forma automática una lista de condiciones para un posible arresto domiciliario con monitor GPS, la fiscalía aclaró que dichos beneficios quedan completamente anulados debido a la orden superior de mantenerlo encarcelado.
También te puede interesar: Rosa Icela Rodríguez desconoce paradero de Rubén Rocha Moya
El violento raid delictivo, que se extendió por espacio de 36 horas a lo largo del sur de Austin, involucró un total de 21 incidentes criminales. De acuerdo con las bitácoras del Departamento de Policía de Austin (APD), el grupo criminal —compuesto por Mondragón y otros dos menores de 15 y 16 años cuyas identidades están protegidas— robó cinco vehículos y abrió fuego en 12 ocasiones distintas, detonando al menos 105 cartuchos. El ataque dejó cuatro civiles heridos —incluyendo a un joven de 16 años que continúa en estado grave—, además de causar daños materiales severos en cinco automóviles particulares, cuatro viviendas familiares, dos estaciones de bomberos y tres vehículos de rescate de la ciudad.
Las investigaciones señalan que el 16 de mayo Mondragón fungió como el conductor de la huida luego de que uno de sus cómplices sustrajera una pistola Glock de 9 mm del establecimiento Central Texas Gun Works. Asimismo, cámaras de seguridad de un Motel 6 captaron al indiciado el 17 de mayo liderando el robo de un Hyundai Elantra tras romper una de las ventanillas; en dicha grabación portaba una playera negra con la leyenda “WOLF” (“Lobo”). El análisis forense digital de las redes sociales del sospechoso, realizado con apoyo del Centro de Inteligencia Regional de Austin, localizó fotografías públicas donde presumía el arma robada vistiendo la misma prenda, lo que permitió su identificación definitiva gracias a los tatuajes de su antebrazo izquierdo.