Agentes de la Patrulla Fronteriza de los Estados Unidos (U.S. Border Patrol) arrestaron a un ciudadano de nacionalidad cubana que contaba con antecedentes penales graves por delitos sexuales en contra de un menor de edad. La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) informó este miércoles 10 de junio de 2026 que la detención se efectuó en las inmediaciones de la frontera entre Texas y México. El sospechoso fue identificado formalmente por las autoridades federales como Lázaro Alberto Betancourt-Osorio, de 44 años, quien ahora enfrenta un procesamiento judicial severo debido a su estatus de reincidencia.
El arresto se originó el pasado 1 de junio cuando elementos adscritos a la Estación de Carrizo Springs, perteneciente al sector de Del Río, localizaron a un grupo de siete personas que se encontraban ocultas entre la maleza de una zona rural cercana a la localidad de El Indio, Texas. Al realizar la inspección de rutina y el traslado de los migrantes a un centro de procesamiento para verificar sus identidades en las bases de datos biométricas del gobierno federal, los oficiales de migración descubrieron el historial delictivo y las órdenes previas de expulsión asociadas a Betancourt-Osorio.
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Los registros penitenciarios revelaron que el implicado fue condenado por la justicia del estado de Florida en el año 2012, tras ser hallado culpable de los cargos federales de uso de una computadora para seducir y solicitar a un menor, así como de viajar con el propósito de reunirse con una víctima infantil tras el contacto digital. Por dichos crímenes contra la infancia, el sujeto cumplió una sentencia de 42 meses en una prisión federal y fue removido formalmente del territorio estadounidense en el año 2016. Las autoridades migratorias añadieron que el individuo ya había sido detectado cruzando ilegalmente la frontera una segunda vez en 2025, año en el que se ejecutó su posterior deportación inmediata.
Debido a sus antecedentes, la Fiscalía Federal del Distrito Sur de Texas procesó al detenido bajo el cargo de reingreso ilegal después de una deportación (illegal reentry after removal). Bajo el marco legal de los Estados Unidos, cuando un ciudadano extranjero reingresa de forma indocumentada contando con condenas previas por delitos graves o de índole sexual, la sanción judicial se agrava de manera automática, contemplando una pena máxima de hasta 20 años de prisión en una penitenciaría federal antes de ser expulsado definitivamente del país de por vida.
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