El balance oficial de la emergencia humanitaria en Venezuela se actualizó con un incremento en el número de víctimas fatales, alcanzando los 3,899 fallecidos a causa del doble terremoto de magnitud 7.2 y 7.5 que azotó la región central del país. Los datos presentados por las autoridades gubernamentales confirman que la cifra de heridos se estabilizó en 16,740 personas. No obstante, el reporte de daños habitacionales continúa al alza, registrando de forma oficial a 17,907 ciudadanos que han quedado completamente sin vivienda y dependientes de la infraestructura de atención estatal.
La gravedad del impacto estructural se refleja en los 856 edificios severamente afectados a nivel nacional, de los cuales 190 sufrieron un colapso total y terminaron reducidos a escombros. Adicionalmente, el monitoreo sismológico reporta un acumulado de 1,142 réplicas desde el evento principal del 24 de junio, un factor de riesgo permanente que amenaza la estabilidad de los inmuebles colindantes. Para hacer frente a la contingencia, el Estado mantiene el despliegue de 30,076 efectivos de seguridad, apoyados por más de 29,000 voluntarios civiles y un contingente de 3,931 rescatistas internacionales especializados.
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A pesar de que los protocolos oficiales de emergencia avanzan hacia una fase técnica enfocada en la evaluación de riesgos y la demolición de estructuras inseguras, en localidades costeras del estado La Guaira como Playa Grande y Catia La Mar se registra una tensa resistencia civil. Decenas de familias se niegan a abandonar los perímetros de los edificios colapsados y han instalado campamentos improvisados. Ante el retiro de la maquinaria pesada gubernamental, los propios ciudadanos han adquirido plantas eléctricas y herramientas para continuar excavando túneles manuales bajo el concreto inestable.
Los testimonios de los damnificados en las zonas de desastre evidencian que el objetivo inicial de hallar sobrevivientes se ha transformado en la necesidad de recuperar los restos de sus seres queridos para brindarles sepultura. En paralelo a estas búsquedas ciudadanas, las instituciones de protección civil reportaron que la asistencia humanitaria ha alcanzado la distribución de 9,603 toneladas de insumos alimentarios y más de 12 millones de litros de agua potable. Actualmente, unas 16,891 personas continúan albergadas de forma temporal en los 89 campamentos transitorios habilitados por el Estado.
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