Las autoridades del Departamento de Policía de Manor confirmaron la emisión de tres órdenes de arresto por delitos graves contra Isaiah Nelson, de 23 años, señalándolo como el responsable de un trágico accidente automovilístico motivado por el consumo de alcohol. El incidente, ocurrido el pasado 21 de junio en la carretera North FM 973, culminó con la muerte de Jennifer Hernández, una madre de 22 años residente de Kyle, y de su pequeña hija de tan solo 11 meses de nacida.
De acuerdo con el informe final elaborado por la Unidad de Tránsito y Control de DWI tras semanas de investigaciones técnicas, Nelson conducía una camioneta Hyundai Santa Cruz a alta velocidad con dirección al norte cuando perdió el control, invadió el carril contrario e impactó de frente contra el automóvil de Hernández. Los exámenes toxicológicos practicados al acusado revelaron una concentración de alcohol en sangre de 0.156, cifra que supera por casi el doble el límite legal permitido de 0.08 en el estado de Texas.
En la escena del impacto, los socorristas declararon el fallecimiento instantáneo de Hernández, mientras que sus dos hijas de un año y 11 meses fueron trasladadas de urgencia en estado crítico al Centro Médico Infantil Dell. El padre de la bebé de 11 meses, quien también viajaba en el vehículo, recibió atención médica y fue dado de alta poco después. Tras permanecer bajo cuidados intensivos, la menor de 11 meses falleció a causa de las severas lesiones sufridas.
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A raíz del peritaje, Nelson enfrenta dos cargos por homicidio por intoxicación que causa la muerte de múltiples personas —delito de primer grado con una fianza fijada en $150,000 por cada cargo—, además de un cargo de tercer grado por agresión por intoxicación con vehículo resultando en lesiones corporales graves, con una fianza de $50,000. El imputado continúa bajo custodia policial en el hospital debido a las heridas derivadas de la colisión.
A través de un comunicado oficial, la policía de Manor enfatizó que conducir bajo los efectos del alcohol no es un accidente sino una decisión con consecuencias irreversibles, al tiempo que reafirmó su compromiso de aplicar sanciones severas contra los conductores ebrios para evitar futuras tragedias en la comunidad.
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