El fallecimiento del Papa Francisco en la madrugada del 21 de abril cierra un pontificado definido por su visión progresista y su intento de modernizar la Iglesia Católica. Su delicado estado de salud había alimentado especulaciones sobre su sucesor, y ahora el mundo observa con atención el proceso de elección.
El Cónclave Papal, integrado por cardenales menores de 80 años, se reunirá en la Capilla Sixtina para determinar el futuro liderazgo de la Iglesia.
Los nombres más mencionados como posibles sucesores de Francisco, o como se dice en italiano, los papabili:
1. Pietro Parolin (Italia, 70 años)
Pirolin es el actual secretario de Estado del Vaticano, nombrado por Francisco en 2013. Tiene una gran experiencia diplomática y ha jugado un papel clave en las negociaciones internacionales de la Santa Sede en los últimos años.
Se le considera más bien un moderado, que busca equilibrar los valores tradicionales con un enfoque pragmático sobre los problemas contemporáneos. Ha destacado la necesidad de una visión diplomática basada en la misericordia, evitando juicios simplistas ante la complejidad de los conflictos y promoviendo la construcción de puentes para alcanzar resultados positivos.
Su experiencia en temas geopolíticos, el evadir posicionamientos políticos y priorizar iniciativas de paz lo convierten en un fuerte aspirante al papado.
2. Cardenal Luis Antonio Tagle (Filipinas, 67 años)
Uno de los nombres más repetidos entre los papabili es el del cardenal filipino Luis Antonio Tagle, quien sería un continuador de la línea más progresista dentro de la iglesia católica, que impulsó Francisco.
Carismático y con fuerte apoyo en Asia y América Latina, de ser electo, Tagle se convertiría en el primer Papa asiático. Es apenas el séptimo filipino en ser cardenal, nombrado por el papa Benedicto XVI en 2012, tras haber sido nombrado arzobispo de Manila en 2011.
En diciembre de 2019, el papa Francisco nombró a Tagle prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, y en junio de 2022, asumió el cargo de pro-prefecto de la Sección para la Primera Evangelización del Dicasterio para la Evangelización. También ha sido presidente de Caritas Internationalis desde 2015, reflejando su compromiso con la justicia social y la ayuda humanitaria.
3. Matteo Zuppi (Italia, 69 años)
A lo largo de su ministerio, Zuppi ha estado estrechamente vinculado a la Comunidad de Sant’Egidio, una organización dedicada a la promoción de la paz y el diálogo interreligioso. De párroco de la Basílica de Santa María en Trastevere, en Roma, fue nombrado en 2012 obispo auxiliar de Roma y en 2015 asumió el cargo de arzobispo de Bolonia. El papa Francisco lo elevó al Colegio Cardenalicio en 2019, reconociendo su labor pastoral y alineación con una visión inclusiva y misericordiosa de la iglesia.
4. Cardenal Peter Erdő (Hungría, 72 años)
Erdő es otro de los pesos pesados del Colegio Cardenalicio, pero en el ámbito conservador. Lleva más de dos décadas siendo cardenal. En 2002 fue nombrado arzobispo de Esztergom-Budapest y primado de Hungría, y en 2003, el papa Juan Pablo II lo nombró cardenal.
A lo largo de su carrera, ha combinado su formación académica con roles pastorales y administrativos. Fue rector de la Universidad Católica Péter Pázmány entre 1988 y 2003, y presidió el Consejo de Conferencias Episcopales de Europa de 2006 a 2016. Su enfoque conservador se refleja en sus posturas sobre temas como el matrimonio homosexual y la acogida de refugiados en Europa. En 2015, durante la afluencia masiva de refugiados al continente, señaló que acoger a los migrantes podría equivaler a “tráfico de personas”.


































