El presidente Donald Trump firmó el mes pasado una orden ejecutiva que busca implementar cursos de inteligencia artificial (IA) en escuelas primarias y secundarias (K-12), con el objetivo de preparar a futuras generaciones para una economía dominada por la tecnología.
La medida forma parte de una iniciativa nacional para formar una fuerza laboral capacitada en tecnologías emergentes. Con esta acción, el gobierno busca que los estudiantes aprendan a usar y desarrollar herramientas de IA desde etapas tempranas de su formación académica.
Erika Donalds, presidenta del Centro para la Oportunidad Educativa del America First Policy Institute, respaldó la medida, a pesar de haber tenido reservas en el pasado respecto al uso de tecnología en la educación de sus hijos.
“Permitirá una mayor personalización y permitirá a los docentes hacer lo que solo un ser humano puede hacer: motivación y conversación personalizadas e individuales”, afirmó Donalds en declaraciones recientes.
Durante los últimos años, el uso de tabletas y aplicaciones educativas ha aumentado notablemente en las aulas, facilitando la integración de nuevas tecnologías. Fotografías tomadas en Reino Unido en años anteriores ya mostraban a niños de tan solo diez años utilizando dispositivos como el iPad en entornos escolares y domésticos, lo cual anticipaba una tendencia en crecimiento.
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El enfoque actual busca ampliar esa tendencia, pasando del consumo de contenido digital a la formación activa en IA, lo que incluye conceptos básicos de programación, uso ético de la tecnología y pensamiento computacional.
Los defensores del programa argumentan que esta transformación no busca reemplazar a los docentes, sino apoyar su labor. La IA permitiría adaptar el ritmo y estilo de aprendizaje a cada alumno, liberando a los educadores para enfocarse en la interacción humana, el desarrollo emocional y la guía personalizada.
Aún no se han detallado los contenidos curriculares ni los proveedores tecnológicos implicados en la implementación del programa, pero se espera que los primeros módulos piloto comiencen en distritos seleccionados a partir del próximo año escolar.
Con esta medida, Estados Unidos se suma a otros países que ya han comenzado a introducir la IA en la educación básica, en busca de mantener la competitividad global y preparar a los estudiantes para los desafíos del siglo XXI.
La orden ejecutiva también contempla la capacitación de docentes en el uso de estas herramientas, así como la evaluación periódica de su impacto pedagógico y ético.
Se espera que el Departamento de Educación emita nuevas directrices antes de finalizar 2025, lo que marcaría el inicio de una nueva etapa en la transformación digital del sistema educativo estadounidense.


































