La compañía de seguridad tecnológica Flock Safety anunció públicamente sus intenciones de reunirse con los líderes municipales de Austin, Texas, con el objetivo de reinstalar su red de lectores automatizados de matrículas (ALPR). Esta iniciativa surge días después de que el alcalde Kirk Watson y la jefa de policía, Lisa Davis, señalaran que este tipo de cámaras de vigilancia inteligente habrían sido de gran utilidad para agilizar la localización y captura de los tres adolescentes que sembraron el pánico el fin de semana pasado tras detonar más de 100 tiros en la ciudad.
El Ayuntamiento de Austin decidió rescindir de manera unilateral el contrato comercial que mantenía con Flock el año pasado, argumentando serias preocupaciones comunitarias relacionadas con la privacidad de los ciudadanos y las políticas de intercambio de datos sensibles. Posteriormente, las autoridades locales ratificaron la aprobación de la Ley TRUST (TRUST Act), un marco normativo riguroso que impone directrices estrictas de protección a la privacidad y estipula de forma obligatoria que el Departamento de Policía de Austin (APD) debe obtener la autorización expresa del Concejo Municipal antes de volver a implementar cualquier sistema de lectura de placas.
También te puede interesar: Sheinbaum confirma fichas rojas de Interpol para Rubén Rocha Moya y Enrique Inzunza; descarta vigilancia especial
Ante este panorama adverso, Trevor Chandler, director sénior de asuntos públicos de Flock Safety, aseguró este jueves 21 de mayo de 2026 que la empresa ha reestructurado por completo sus políticas corporativas para alinearse con las exigencias éticas de la capital texana. Como parte de su estrategia de persuasión, Chandler destacó que, a diferencia de sus dos principales competidores en el mercado global, Flock es la única firma tecnológica que no mantiene contratos vigentes con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), un factor que consideran crucial para encajar con los valores de protección a la comunidad migrante que promueve Austin.
A pesar de que la Asociación de Policías de Austin respalda el retorno de las cámaras como un recurso indispensable para combatir el crimen en tiempo real, diversas organizaciones civiles mantienen un rotundo rechazo al proyecto. Kevin Welch, dirigente de la sección local de la Electronic Frontier Foundation (EFF), recordó que su coalición fue la que presionó para expulsar a la empresa el año pasado, advirtiendo que “es extremadamente peligroso que una entidad privada y sin rendición de cuentas tenga la capacidad de saber dónde se encuentra cada ciudadano en todo momento”. Por su parte, la alcaldía de Austin evitó confirmar si abrirá mesas de diálogo con Flock, limitándose a emitir un comunicado donde reiteran que cualquier evaluación futura de sistemas de vigilancia se regirá estrictamente bajo las pautas de la Ley TRUST.























