El Departamento de Policía de Austin (APD) mantiene activo un operativo de búsqueda para dar con el paradero del sospechoso implicado en el asesinato de José Salgado-Amador, quien fue agredido a balazos la noche del lunes mientras laboraba como mecánico en el estacionamiento de una refaccionaria AutoZone en la zona de East Riverside. Las autoridades locales confirmaron que el primer oficial en responder arribó al sitio del crimen apenas tres minutos después de la llamada al 911, aplicando de inmediato maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) y colocándole un torniquete a la víctima, quien lamentablemente falleció poco después a causa de los impactos de bala.
La descripción del presunto agresor proporcionada por los investigadores es de carácter preliminar y señala a un adolescente hispano que vestía una sudadera gris con capucha al momento del ataque. A pesar de que el atacante huyó de la escena, los portavoces de la policía recalcaron que se trató de un incidente completamente aislado y descartaron la existencia de un peligro latente o amenaza activa para el resto de la comunidad en el sector. Este trágico deceso fue catalogado de forma oficial como el homicidio número 27 del año en la ciudad de Austin, una cifra que refleja un descenso marginal si se compara con los 30 casos registrados exactamente a la misma fecha durante el año previo.
También te puede interesar: Fiscalía de Florida busca obtener el expediente médico de Tiger Woods tras su arresto por conducir intoxicado
Este comportamiento estadístico local se alinea con una marcada tendencia a la baja documentada en todo el país. De acuerdo con el más reciente informe criminológico de la Asociación de Jefes de Policía de las Grandes Ciudades (Major Cities Police Chiefs Association), las principales metrópolis de Estados Unidos reportaron de forma conjunta 236 homicidios menos durante el primer trimestre de este año en comparación con el mismo ciclo del año anterior. En el caso específico de la capital texana, el monitoreo del primer trimestre arrojó un saldo de 16 homicidios frente a los 18 computados en el periodo homólogo pasado, sumándose además a reducciones porcentuales en otras vertientes de delitos de alto impacto como agresiones sexuales, robos con violencia y asaltos agravados.
La baja constante marca un contraste sustancial con la crisis de seguridad vivida hace un lustro a nivel nacional. Austin experimentó su peor pico histórico de criminalidad violenta en el año 2021, cuando el APD contabilizó un récord sin precedentes de 90 homicidios anuales. A partir de ese momento, la incidencia comenzó a experimentar un declive progresivo: la cifra disminuyó a 71 casos en 2022, tuvo un repunte a 75 en 2023, volvió a caer a 66 durante 2024 y cerró el año pasado con un total de 55 expedientes. A pesar de la notable mejoría en los cuadrantes urbanos, las autoridades reconocen que los índices de violencia todavía se sitúan por encima de los registros de la era pre-pandemia, dado que a lo largo de la década de 2010 los homicidios anuales en Austin raramente superaban la barrera de los 30 casos.
Visita: http://austinlatinx.com