Los residentes asentados a lo largo de las riberas del lago Travis mantienen una estrecha vigilancia sobre los pronósticos meteorológicos tras la confirmación de la depresión tropical dos en el Golfo de México. Aunque los meteorólogos señalan que aún es pronto para determinar si el sistema dejará lluvias directas sobre el centro de Texas, el antecedente de las devastadoras inundaciones de la semana pasada mantiene bajo alta tensión a las comunidades costeras más vulnerables.
Para propietarios como Larry Van Den Heuvel, quien adquirió su vivienda en la península de Graveyard Point hace apenas un mes, el panorama cambió drásticamente. Van Den Heuvel relató que la cuenca se ha expandido hasta sepultar por completo la terraza trasera de su propiedad y ubicarse a escasa distancia de la estructura principal. La decisión técnica de la Autoridad del Bajo Río Colorado (LCRA) de pausar temporalmente la apertura de compuertas adicionales en el lago Buchanan ofreció un respiro durante el domingo, evitando que el nivel del agua se disparara aún más rápido.
También te puede interesar: Los drones representan un desafío de seguridad en aumento durante eventos masivos
Actualmente, la cota del lago Travis sobrepasa los 685 pies sobre el nivel del mar, ubicándose más de cuatro pies por encima de su marca de capacidad llena (681 pies). Las autoridades hídricas de la LCRA recordaron que las propiedades ubicadas en la península de Graveyard Point fueron edificadas intencionalmente dentro de la piscina de inundación (flood pool) delimitada para el embalse, cuya función operativa es retener volúmenes masivos de agua excedente para evitar catástrofes en áreas urbanas río abajo, incluida la ciudad de Austin.
Entre los umbrales críticos de inundación para Graveyard Point destacan los siguientes:
- 691 pies: El agua comienza a ingresar a los primeros pisos de las viviendas situadas en las áreas más bajas.
- 705 pies: Ocurre una inundación de proporciones desastrosas, dejando casas sumergidas bajo hasta 17 pies de agua.
- 710.44 pies: Récord histórico absoluto de la cuenca, registrado el día de Navidad de 1991, el cual dejó cientos de inmuebles tapados por el agua hasta los segundos pisos y techos.
Desde la LCRA enfatizaron que las elevadas corrientes y los niveles de contención dentro del embalse se mantendrán durante varios días mientras continúa el proceso de descarga controlada del sistema. Por su parte, los habitantes del sector señalaron que la única alternativa para evitar daños de consideración en los pisos e interiores residenciales es contar con al menos una o dos semanas continuas de tiempo seco en la región.
Visita: http://austinlatinx.com























