El 27 de marzo de 2025, una familia residente en Sackets Harbor, Nueva York, fue arrestada durante una operación federal de inmigración en una granja cercana a su hogar. La madre y sus tres hijos fueron detenidos por agentes de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y trasladados al Centro de Detención del Condado de Karnes en Texas, mientras la comunidad de la pequeña ciudad se movilizaba para exigir su liberación.
El operativo fue parte de una investigación federal sobre la distribución de material de abuso sexual infantil. En total, siete personas indocumentadas fueron arrestadas durante el operativo. La familia, que había vivido en Sackets Harbor durante años, no fue señalada por actividades criminales, sino que su arresto fue producto de la investigación relacionada con un sospechoso de origen sudafricano que trabajaba en la misma granja.
La noticia de la detención generó un fuerte apoyo de la comunidad local. Los niños, quienes asistían a la escuela local, fueron descritos por sus compañeros y maestros como miembros valiosos de la comunidad. La superintendente del Distrito Escolar Central de Sackets Harbor, Jennifer Gaffney, expresó su compromiso con el bienestar de los estudiantes afectados, declarando que se había iniciado un proceso de apoyo emocional para ayudarles a superar el trauma de la detención.
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La situación atrajo la atención de líderes políticos como la gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, quien expresó su solidaridad con la familia y manifestó su preocupación por el impacto emocional que el arresto tuvo sobre los niños. “No puedo imaginar el trauma que están sintiendo estos niños y su madre, y rezo para que puedan sanar cuando regresen a casa”, dijo Hochul en un comunicado.
Además, los críticos de las prácticas de ICE señalaron que el arresto se llevó a cabo de manera desproporcionada, considerando que los niños de la familia estaban presentes durante el operativo y fueron tratados como delincuentes. Jaime Cook, director de la escuela, escribió una carta abierta denunciando el uso de esposas en los niños y la falta de consideración por la situación familiar.
Gracias a la presión de la comunidad y el apoyo de organizaciones de derechos de los inmigrantes, los padres y sus hijos fueron liberados el 7 de abril de 2025, después de pasar once días en el centro de detención. La liberación fue celebrada por la comunidad local, que agradeció la intervención política y la solidaridad de los ciudadanos en el proceso. El presidente de la Coalición de Inmigración de Nueva York, Murad Awawdeh, comentó que la liberación fue un claro ejemplo del impacto positivo que puede tener el apoyo colectivo en la lucha por los derechos de los inmigrantes.
Este incidente también reavivó el debate sobre las políticas de inmigración en Estados Unidos, en particular sobre el trato a las familias indocumentadas. Mientras algunos defienden las acciones de ICE, otros cuestionan la necesidad de separar a los niños de sus padres y someterlos a condiciones de detención que pueden tener efectos psicológicos duraderos.


































