La familia de Maher Tarabishi, un residente de Arlington, Texas, atraviesa un doble duelo luego de que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) negara al hombre el permiso para asistir al funeral de su hijo. El joven, de 30 años, falleció la semana pasada tras una batalla de toda la vida contra un trastorno genético poco común que le provocaba debilidad muscular severa y problemas cardíacos. Según los familiares, Tarabishi era el cuidador principal de su hijo, y aseguran que la salud del joven se deterioró rápidamente tras la detención de su padre, quien fue puesto bajo custodia hace tres meses durante una cita de rutina con las autoridades migratorias.
A pesar de que la política oficial de ICE, detallada en su sitio web, estipula que los detenidos pueden recibir permisos temporales para visitar a familiares en estado crítico o asistir a servicios funerarios bajo escolta, las solicitudes de la familia Tarabishi fueron rechazadas sistemáticamente. La defensa legal del padre asegura que se enviaron peticiones urgentes para que pudiera ver a su hijo antes de morir, pero ninguna fue concedida. Esta negativa ha generado una fuerte indignación entre los activistas de derechos humanos en el norte de Texas, quienes califican la decisión como una falta de humanidad innecesaria frente a una tragedia familiar evidente.
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El abogado de la familia describió la postura de la agencia como inhumana, destacando que el detenido no representa un peligro para la sociedad y que el acompañamiento de oficiales migratorios garantizaba el cumplimiento de la ley durante el evento. Por su parte, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) ha guardado silencio y no respondió a las solicitudes de información sobre los motivos específicos por los cuales se denegó el permiso en este caso particular. Mientras tanto, la familia tuvo que llevar a cabo los servicios fúnebres sin la presencia del padre, lo que ha profundizado el trauma de la pérdida del joven.
El caso de Tarabishi ha reavivado el debate sobre la discrecionalidad de ICE en Texas respecto a las crisis humanitarias de los detenidos que enfrentan procesos de deportación. Diversas organizaciones religiosas y civiles han lanzado una campaña en redes sociales para exigir la liberación del padre, argumentando que su permanencia en el centro de detención ya no tiene un propósito preventivo y solo añade sufrimiento a una familia devastada. Por ahora, Tarabishi permanece detenido en una instalación del norte de Texas, sin una fecha clara para su audiencia y sin haber podido dar el último adiós a su hijo.


































