La justicia del condado de Bexar tomó una determinación contundente frente a los recurrentes incidentes de violencia canina en la región. Un juez penal ordenó que se le aplique la eutanasia a un pitbull, registrado formalmente como un macho de la raza American Staffordshire Terrier de nombre “Kilo”, luego de perpetrar un feroz ataque contra una mujer de 80 años. La víctima, quien padece de demencia senil, sufrió heridas de gravedad absoluta en la región de la cabeza y el rostro mientras se encontraba en el patio trasero de su propia residencia.
El incidente de sangre ocurrió el pasado jueves 7 de mayo de 2026 en un domicilio ubicado en la calle Arch Bridge, dentro de la subdivisión habitacional Guilbeau Gardens, en San Antonio. De acuerdo con las declaraciones del sargento E. Rodríguez del San Antonio Police Department (SAPD), el animal pertenecía al novio de la nieta de la víctima, pareja que llevaba habitando la vivienda de la anciana por más de un año. Tras el ataque, el dueño intentó ocultar al perro trasladándolo fuera de la escena del crimen, pero la presión de las fuerzas policiales permitió que la división de Animal Care Services (ACS) localizara y resguardara a la fiera.
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Las investigaciones del caso destaparon una cadena de negligencia por parte del propietario y trabas burocráticas en las leyes estatales. Voceros de ACS confirmaron que “Kilo” ya era el objetivo central de una investigación abierta por peligrosidad extrema, debido a que apenas una semana antes del ataque contra la adulta mayor, el perro andaba suelto por el vecindario y mordió a una niña. La agencia de protección animal detalló que las labores diarias de captura y cuarentena del pitbull fueron totalmente saboteadas por la falta de cooperación de su dueño; bajo la legislación de Texas, los animales son catalogados legalmente como propiedades privadas, lo que impide a los agentes incautarlos dentro de un domicilio sin una orden judicial previa.
La indignación comunitaria ha escalado entre los habitantes de la zona, quienes aseguran haber emitido reportes continuos sobre la peligrosidad del animal durante los últimos meses sin recibir una respuesta contundente. Ante esto, ACS se encuentra coordinando esfuerzos con la policía y la Fiscalía del Condado de Bexar (Bexar County District Attorney’s Office) para fincar responsabilidades penales graves contra el dueño negligente. El procesado podría encarcelar cargos bajo la tipificación penal de “ataque por perro”, una conducta que bajo las leyes texanas alcanza el grado de delito grave y conlleva penas de prisión efectiva, además de sanciones económicas por desacato a la autoridad sanitaria e interferencia en investigaciones oficiales.
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