En un giro regulatorio histórico bajo la administración de Donald Trump, la U.S. Food and Drug Administration (FDA) autorizó este martes la comercialización de cigarrillos electrónicos con sabores frutales. La medida beneficia específicamente a la empresa Glas Inc., con sede en Los Ángeles, permitiéndole vender dispositivos en las variedades de mango, arándano y mentol. Hasta ahora, el organismo solo había permitido sabores a tabaco o mentol de grandes tabacaleras, rechazando durante años miles de solicitudes similares para proteger a los menores.
La decisión responde a una creciente presión de la industria del vapeo, que argumenta que estos productos son herramientas vitales para que los adultos abandonen el cigarrillo convencional, responsable de unas 480,000 muertes anuales en Estados Unidos. El presidente Trump ha instado recientemente al comisionado de la FDA, Marty Makary, a agilizar estas aprobaciones, contrastando con la postura más restrictiva mantenida durante la gestión anterior de Joe Biden, donde se priorizó el combate al uso adolescente.
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Para mitigar el riesgo de consumo en jóvenes, la FDA impuso una condición tecnológica sin precedentes: los dispositivos de Glas Inc. operan mediante un sistema de verificación digital. Los usuarios deben validar su mayoría de edad vinculando un documento oficial a su teléfono móvil; el vapeador solo se activa si se conecta por Bluetooth al titular autorizado. Esta barrera técnica busca impedir que los menores utilicen el producto, incluso si logran obtenerlo físicamente.
A pesar de que las tasas de vapeo juvenil en United States están en su nivel más bajo en una década, organizaciones como Truth Initiative han expresado su preocupación por esta apertura. Los datos oficiales indican que la mayoría de los adolescentes que vapean hoy lo hacen con dispositivos desechables no autorizados provenientes de China. Por ello, la FDA sostiene que canalizar la demanda adulta hacia productos regulados y tecnológicamente bloqueados es una estrategia de salud pública más efectiva para reducir el tabaquismo a largo plazo.
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