La Corte Suprema de los Estados Unidos emitió una orden vinculante para que la máxima instancia judicial penal de Texas reconsidere su negativa de otorgar un nuevo juicio a Michael Newberry, un hombre condenado por asesinato capital en el condado de Cooke a finales de la década de los noventa. La intervención del máximo tribunal federal representa un giro drástico y poco común en el sistema penitenciario, impulsado de manera determinante por las declaraciones del actual fiscal de distrito, quien reconoció formalmente que no puede respaldar el veredicto condenatorio original.
El caso se remonta al año 1997, cuando Newberry fue sentenciado a cadena perpetua tras ser declarado culpable del homicidio de Granville Hanks, de 62 años, durante un intento de robo. A lo largo de las últimas décadas, el sentenciado promovió múltiples recursos legales para apelar su culpabilidad, argumentando de forma central en su tercer intento legal en 2024 que la fiscalía que llevó su caso en los años noventa retuvo intencionalmente información y evidencias exculpatorias que habrían cambiado la decisión final del jurado.
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A pesar de que el año pasado un juez visitante de Texas recomendó formalmente dejar sin efecto la sentencia y realizar un nuevo juicio a favor de Newberry, la Corte de Apelaciones Penales de Texas rechazó de forma unánime dicha recomendación en septiembre basándose en una supuesta “revisión independiente de todo el expediente” y sin aportar detalles argumentativos. No obstante, este lunes la Corte Suprema de EE. UU. dejó sin efecto ese dictamen estatal, amparándose en los informes del actual fiscal del condado de Cooke, John Warren, quien confirmó que la fiscalía original violó el debido proceso al ocultar pruebas favorables para la defensa.
El abogado defensor, Mark Lassiter, celebró la resolución federal señalando que su cliente merece un juicio justo debido a que se le negaron sus derechos constitucionales básicos. Michael Newberry, quien actualmente tiene 46 años de edad, permanece recluido en la Unidad Beto en el este de Texas; por su parte, el fiscal Warren había manifestado previamente que si las autoridades judiciales del estado ordenan formalmente la apertura del nuevo proceso, su oficina procederá a desestimar por completo los cargos criminales para otorgarle la libertad inmediata.
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