Apenas pisó suelo turco para participar en la cumbre anual de la OTAN, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dejó en claro que la lealtad es su prioridad en las relaciones internacionales. Durante una reunión bilateral con el mandatario anfitrión, Recep Tayyip Erdoğan, Trump calificó el vínculo actual entre ambos países como el mejor de la historia. En un giro sorpresivo, sugirió la posibilidad de reactivar la venta de aviones de combate sigilosos F-35 a Turquía, un programa del cual el propio Trump había excluido a Ankara en 2020 —tras una resolución del Congreso— debido a la adquisición turca del sistema de defensa aérea ruso S-400.
La justificación de Trump para este acercamiento radica en el comportamiento de otros socios estratégicos de la alianza. El mandatario estadounidense ha venido criticando duramente a varios miembros de la OTAN por no enviar buques de guerra para restablecer el orden en el Estrecho de Ormuz durante los primeros meses de la guerra con Irán. Al ser cuestionado este martes por periodistas sobre dicha falta de apoyo, Trump modificó su discurso habitual y afirmó que la solicitud de asistencia militar fue en realidad una estrategia de evaluación política, asegurando que nunca necesitaron ayuda y que solo estaba poniendo a prueba a los aliados para ver quiénes estarían verdaderamente de su lado.
También te puede interesar: Detienen a un hombre en Nueva York acusado de atacar con un cinturón a un niño de 12 años en un crimen de odio
La postura europea durante el inicio de las hostilidades con Teherán estuvo marcada por el escepticismo, ya que diversos líderes cuestionaron la legitimidad de la intervención armada promovida por Washington e Israel, limitando su oferta de apoyo para cuando cesaran los combates. Ante las declaraciones de Trump, el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, matizó la situación desde Ankara admitiendo que el presidente estadounidense tiene motivos válidos para sentirse decepcionado en casos individuales, pero recordando que la operación militar norteamericana, denominada Epic Fury, no habría sido viable sin el uso logístico de las bases militares distribuidas en suelo europeo.
Asimismo, Rutte destacó que la implicación aliada en la zona de conflicto ha comenzado a materializarse de forma independiente, señalando que las armadas de Francia y el Reino Unido lideraron recientemente una coalición de 40 naciones que, en coordinación con Omán, anunció un despliegue conjunto para garantizar de manera formal la libre navegación en el Estrecho de Ormuz. Pese a estos esfuerzos tardíos de los socios tradicionales, la delegación estadounidense insistió en que Turquía ha demostrado una consistencia operativa superior a la de otros países de la organización de los que se esperaba mayor respaldo.
Visita: http://austinlatinx.com























